El Ministerio de Justicia de la Federación Rusa apelará la sentencia del TEDH, que considera discriminatoria la prohibición sobre la propaganda y promoción de las relaciones homosexuales con menores, que rige en Rusia. La decisión conlleva también una indemnización por daños a algunos activistas LGTB.

Las leyes de la Federación, que prohíben la publicidad de las relaciones homosexuales entre la infancia, no violan el derecho internacional y su único objetivo es proteger la moral y la salud de los niños hasta que alcancen la edad mayoría de edad, según reza un comunicado del Ministerio de Justicia ruso.

Este texto fue publicado el 20 de junio, poco después de que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaminase que la ley, descrita en los medios rusos como “arma legal contra el fomento de la propaganda homosexual entre menores“, resultaba discriminatoria y propagaba la homofobia.

La corte europea defiende el derecho de tres activistas rusos, condenados por violar aquellas normas y ordenó al estado ruso a pagar una indemnización de 43.000 euros a los activistas, por daños y perjuicios.

Uno de los principales patrocinadores de esta ley, el diputado Vitali Milonov (del partido Rusia Unida), describió la decisión del TEDH como “un mero acto propagandístico”. ‘

“El Tribunal Europeo de Derechos Humanos no es sino una rama más de la máquinaria de promoción y publicidad que sirve a los círculos europeos neoliberales. Es falso que protejan los derechos y libertades del ser humano. Ahora utilizan ese organismo como un club para lanzar amenazas”, dijo a RT, añadiendo que Rusia, además de apelar, podría ignorar la decisión.

Por su parte, el Canciller Sergei Lavrov, precisó: “Me gustaría recordar una vez más lo que hemos dicho muchas veces. En Rusia no se persigue a ningún individuo que elige su destino y sus preferencias sexuales y ello es válido para la comunidad LGBT”.

Lo único que no queremos ver en nuestro territorio y lo que nuestra ley prohíbe, es la imposición y la promoción publicitaria de esta orientación sexual entre los niños, entre los menores de edad. Nada más“, dijo.

En 2013, Rusia adoptó una ley que prohíbe la promoción de las relaciones homosexuales entre la infancia.

Dicha ley, aprobada en 2013, se aplicó a nivel municipal en San Petersburgo (Leningrado), antes de ser sancionada en todo el territorio ruso por el Ministerio de Justicia, previo informe y debate en la Duma.

Tal norma y sus apartados incluyen multas por violación de esta prohibición en los medios de comunicación, así como el veto a organizar fiestas LGTB entre menores y niños, ya que algunos psicólogos y expertos consideran que esa clase de festejos suponen “un paso previo a la legalización de la pedofilia”.

A finales de 2015, dos diputados del Partido Comunista presentaron una moción que contenía una prohibición adicional sobre todas las manifestaciones públicas de homosexualidad, pero el proyecto de ley fue rechazado por el Parlamento.

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