Numerosos enfrentamientos con la policía se produjeron en Turín en la tarde del 20 de Junio, cuando cientos de manifestantes marchaban contra un decreto anti-alcohol, aprobado por la alcaldía de la ciudad como medida de precaución, tras las escenas de pánico que padeció la capital después de un encuentro de fútbol, que generó graves enfrentamientos en las calles.

Los manifestantes cantaban “¡Queremos beber!” y “Todo el mundo odia a la Policía“, pero las protestas finalizaron en la Plaza de Santa Julia, cuando los agentes echaron mano de sus bastones y porras con los que golpearon violentamente a los manifestantes más radicales.

La nueva ordenanza prohíbe la venta y consumo de alcohol a partir de las 8 de la tarde horas, para evitar la repetición de incidentes como el que tuvo lugar en la ciudad, tras la derrota de la Juventus en la final de la Champions League.

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