Ya sacudidos por varios escándalos, los servicios de inteligencia alemanes se enfrentan a una nueva controversia.

ENTRADA OFICIAL AL EDIFICIO CENTRAL DEL SERVICIO DE INFORMACIÓN FEDERAL (BND), AGENCIA DE INTELIGENCIA ALEMANA

De acuerdo con el semanario Der Spiegel, el BND (Bundesnachrichtendienst – Servicio Federal de Información), monitoreó objetivos de Estados Unidos, incluyendo la Casa Blanca, la NASA y la Fuerza Aérea de aquella república norteamericana.

El semanario alemán reveló ayer 22 de junio que, además, el BND había espiado a lo largo de varios años a un gran número de empresas y administraciones de EE.UU., incluyendo la Casa Blanca.

Citando documentos consultados, Der Spiegel asegura que el Servicio de Información Federal, cuya misión engloba todo lo referido a la inteligencia externa, espió entre 1998 y 2006 varios números de teléfono y fax internos de la Casa Blanca.

La revista asegura que el BND tenía en su poder una lista de miles de números de teléfono o telefax y direcciones de correo electrónico, que le permitieron controlar esos objetivos de Estados Unidos, incluyendo el Ministerio de Finanzas y la Secretaría de Estado .

De acuerdo con Der Spiegel, los agentes alemanes también habrían sometido a vigilancia a las compañías estadounidenses Lockheed, la NASA, la ONG Human Rights Watch, varias universidades y la Fuerza Aére,  la Marina y la Agencia de Inteligencia del Pentágono.

Además, el semanario alemán, sostiene que ese espionaje afectó a más de un centenar de embajadas extranjeras con sede en Washington, así como el Fondo Monetario Internacional (FMI) y la Oficina estadounidense de la Liga Árabe.

Pero no queda ahí el “trabajo” del BND. Según la revista, el servicio de inteligencia exterior alemana habría espiado a decenas de medios de comunicación extranjeros como la BBC, The New York Times y Reuters.

Las revelaciones han puesto de manifiesto la colaboración entre el BND y su homólogo estadounidense, la NSA, que se introdujo en los servidores de varios objetivos de los países aliados, especialmente los de funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores francés, la Presidencia francesa y la Comisión Europea.

En el otoño de 2013, se supo que el teléfono móvil de la canciller alemana Angela Merkel había sido hackeado por la NSA, causando una considerable tensión entre Berlín y Washington. La NSA y el BND, Tal para cual.

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