LOS CONFLICTOS BÉLICOS DEL SIGLO XXI SE SOSTIENEN CON MENTIRAS DIFUNDIDAS COMO VERDADES POR EMPRESAS MEDIÁTICAS RELACIONADAS CON GOBIERNOS CRIMINALES: ISRAEL, QATAR, ARABIA SAUDITA, EE.UU., FRANCIA Y EL REINO UNIDO

Nada mejor para un grupo terrorista que viste con Cascos Blancos, que lavarse las manos cuando uno de los suyos es cazado “in fraganti” ante una cámara anónima, contemplando dichoso una decapitación pública.

La llamada Defensa Civil Siria (léase Cascos Blancos) ha reaccionado de esa forma, aunque exigiendo la expulsión de uno de sus mercenarios, tras la publicación de un video que muestra al hoy relegado, asistiendo feliz a una decapitación.

No se trata del primer caso que salpica a esta sanguinaria ONG, a la que Damasco acusa de proteger a grupos armados cercanos al ISIS, Al Nusra o Al Qaeda.

El pasado 18 de mayo, los Cascos Blancos habían anunciado en un comunicado que suspendían a dos de sus miembros, que asistieron impasibles a la ejecución de varias personas civiles a manos de militantes rebeldes en Jasim. La escena, filmada, fue transmitida a través de Internet.

Haciéndose pasar por una organización para ayudar a las víctimas del conflicto sirio, los Cascos Blancos reciben cientos de miles de dólares desde algunos gobiernos occidentales, incluyendo EE.UU., Francia y el Reino Unido.

Nominados para el Premio Nobel de la Paz en 2016, fueron acusados ​​por Moscú y Damasco de ser un grupo “con cara amable”, pero muy próximo a los terroristas del Frente de Fatah al-Cham, vinculado a Al Qaeda.

Cascos Blancos, enrojecidos por la sangre inocente que ellos mismos vierten en Siria.

Lea AQUÍ la siniestra historia de este colectivo:

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