Escasez de productos alimenticios, estantes vacíos en los supermercados, apartamentos viejos y microscópicos, son algunos de los bulos que se lanzan en los medios de comunicación españoles, como parte de una campaña, tan torpe como mendaz, contra la Repùblica Popular Democrática de Corea.

UNA  DE LAS AZAFATAS DE UNA TIENDA DE COMESTIBLES, DE LAS MUCHAS QUE EXISTEN EN PYONGYANG, POSA PARA LOS VISITANTES Y CURIOSOS

El corresponsal de la cadena Zvezda, Vladímir Jrustaliov, vistió Pyongyang con un grupo de especialistas rusos en asuntos coreanos y compartió su visión sobre las condiciones de vida de los ciudadanos.

Jrustaliov señala que, en medio de la guerra propagandística desatada la RPDC, es difícil discernir entre la mentira y la realidad, incluso estando directamente en el país, dado su modo de vida aislado.

“La mayor parte de los estereotipos sobre este país es una cierta mezcla entre hechos reales, pero válidos para el período entre los años 80 del siglo pasado. Pero el tiempo pasa y allí queda poco de aquella época”, dice el corresponsal de Zvezda.

Jóvenes bien gorditos

EL CASO ES NO RECONOCER QUE EL PUEBLO COREANO EN LA RPDC MANTIENE UN GRADO DE BIENESTAR MAYOR QUE EN ESPAÑA O EE.UU.

Jrustaliov afirma que el país asiático no sufre ya más la hambruna total. Tal mito “corresponde a los años 90 del siglo pasado, cuando en la República Popular hubo una auténtica catástrofe humanitaria”.

“Uno de los mejores indicadores es que en las calles hay muchas personas bastante bien vestidas y bastante gorditas, así como menores de edad y adolescentes bien alimentados”, escribe.

El periodista explica que, hoy en día, hay tres opciones para comer bien: alimentación pública y comedores, comida callejera y comercio minorista.

“Los restaurantes, grandes y pequeños, cervecerías y simples tabernas por las calles son más que suficientes. En particular cerca de la estación de Pyongyang (…) donde hay algunos bares, comida callejera y un montón de diferentes restaurantes, como en la mayoría de los países. Y normalmente es muy complicado encontrar allí una mesa libre”, observa.

LOS TURISTAS SON RECIBIDOS COMO AMIGOS Y COMPARTEN UNAS CERVEZAS ALEGREMENTE CON LOS CLIENTES DEL BAR

Según Jrustaliov, los restaurantes en Pyongyang se dividen en centrales y periféricos. Los primeros están destinados a los extranjeros, mientras los segundos los conocen solo aquellos foráneos que trabajan en la capital desde hace mucho y saben hablar coreano. Están abiertos hasta la noche, y muy a menudo no tienen letreros llamativos y se esconden en calles secundarias.

“En cuanto a la calidad de la cocina norcoreana, (…) todo es muy, muy sabroso. (…) Los quioscos con comida callejera y los ‘snacks’ están ubicados en lugares donde se concentra mucha gente o cerca de los puntos de interés turístico. Hay mucho donde elegir, desde los gimbap (sushi coreano) hasta salchichas fritas en palillos y helado. Todo está muy rico”, cuenta.

PLATOS TRADICIONALES COREANOS, TAN SABROSOS COMO LOS DE LA COCINA CHINA, VIETNAMITA O JAPONESA

El autor desenmascara la leyenda sobre las tiendas y supermercados norcoreanos que, según afirma, son numerosos.

“A menudo el surtido no es tan amplio, pero sí que la situación es mejor que en los últimos años de la URSS. (…) Muchos artículos son de producción nacional. Hay muchas cosas típicas para esta parte de Asia”, indica Jrustaliov, quien agrega que se venden también desde, por ejemplo, Vietnam, alimentos como harina, aceite vegetal, vinagre, alcohol, zumo —jugo— de frutas y varios productos lácteos.

El periodista menciona que en todos los lugares que visitaron los miembros de la delegación rusa se podía pagar en dólares y yuanes.

“Así que el mito sobre las estanterías vacías en las que hay solo zumo de tomate no se ajusta a la realidad”, añadió.

EN LA RPDC NO EXISTE EL DESAHUCIO, ESA LACRA QUE DEFINE CÓMO EN OCCIDENTE LOS DDHH SE VIOLAN DE FORMA INICUA

Un apartamento de 200 metros cuadrados

El corresponsal constata que Pyongyang atraviesa un ‘boom’ de la construcción.

“Incluso en plena noche, desde las ventanas del hotel pueden observarse las luces de soldadura en diferentes partes de la ciudad. Hay pocos automóviles en las calles, pero nos topamos muy a menudo con camiones hormigonera. Casi por todas partes están diseminadas las grúas”, prosigue.

Jrustaliov pone de manifiesto que, en los últimos años, las autoridades tratan de modernizar la capital norcoreana también mediante la reconstrucción de sus calles. Una de ellas es Ryomyong.

“Los apartamentos allí son bastante grandes, más de 200 metros cuadrados, sin contar con el balcón. Pero los grandes apartamentos se encuentran normalmente en barrios nuevos, construidos en los últimos 10 años. Tampoco es verdad que en estos edificios no viva nadie o que sirvan solo como decoración”, destaca.

Por supuesto, hay zonas residenciales comunes con los edificios, explica el periodista ruso. “Los viejos apartamentos residenciales van destruyéndose poco a poco y, en su lugar, se construyen otros nuevos”, continúa.

EN LOS COLEGIOS DE LA RPDC NO HAY AGRESIONES ENTRE ALUMNOS NI ACOSOS COMO LOS QUE SE PRODUCEN A DIARIO EN ESPAÑA

“Mi visión general, desde que llegué a Pyongyang y recibí la interesante posibilidad de ver un poco más de lo que suele interesar a un simple es muy positiva. He podido comprobar una buena parte de los tópicos humillantes sobre la vida en Pyongyang, han resultado falsos. ¿Significa esto que todo en la RPDC es tan perfecto? Por supuesto que no”, continúa.

De acuerdo con Jrustaliov, de noche hay poca luz en las calles para ahorrar electricidad, si bien Pyongyang es una urbe muy limpia y bien mantenida. Pero esto se logra gracias al enorme esfuerzo físico de los ciudadanos y los servicios municipales.

“Además, no hay que olvidar que el país está aislado y sufre una enorme presión externa”, concluye.

https://mundo.sputniknews.com/asia/201706231070211401-corea-norte-mitos-corresponsal/

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