Mientras que la corte federal de Hawai o la de San Francisco (California) habían suspendido el decreto antimigratorio que puso en marcha el presidente Trump, a los pocos días de su toma de posesión del cargo, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos acaba de validar, en parte, la controvertida medida  a la espera de revisarla en su totalidad durante una sesión que se prevé para este otoño.

UNA ESCENA QUE SE REPETIRÁ ESTE VERANO A LOS LARGO Y ANCHO DE EE.UU. Y DE OTRAS NACIONES

El decreto que prohibía la entrada a los Estados Unidos a las personas procedentes de seis países predominantemente musulmanes, se aplicará ahora a los viajeros “que no mantengan relación familiar, comercial o laboral con residentes o entidades radicadas en los EEUU” .

La decisión se adoptó hace unas horas y significa una victoria parcial para el mandatario. Recordemos que al tratar de legalizar el decreto aludido, este fue suspendido por varios jueces de primera instancia.

Tras esta sentencia, no sólo los magistrados de más alto rango del país tendrán que aceptar el laudo del Supremo, sino también la victoria legal de una decisión particularmente impopular, que ha generado miles de protestas en todo el territorio y en todos los países afectados.

A partir de hoy, los pasajeros procedentes de Irán, Siria, Irak, Somalia, Sudán, Yemen y Libia, no obtendrán visado de entrada, excepto si cumplen las condiciones referidas.

El tribunal, que había bloqueado completamente su orden ejecutiva del pasado 6 de marzo, anunció además que escuchará los argumentos sobre la totalidad del decreto que puedan aportar los funcionarios del gobierno de Trump.

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