Moscú reaccionará “de manera proporcionada y digna” a las posibles provocaciones de EEUU contra el Ejército sirio, declaró el canciller ruso, Serguéi Lavrov.

RUSIA SIEMPRE HA OFRECIDO DIÁLOGO Y BUENAS RELACIONES, PERO HA RECIBIDO DEMONIZACIÓN MEDIÁTICA Y SANCIONES ECONÓMICAS. ESPERO QUE LA RESPUESTA RUSA A EE.UU., EN CASO DE UN NUEVO ATAQUE AL EJÉRCITO SIRIO, NO SEA SOLO DE PALABRA

“Responderemos con dignidad, de forma adecuada a la situación real que podría producirse”, dijo en una rueda de prensa con su homólogo alemán, Sigmar Gabriel.

Además, Lavrov calificó de “poco interesantes” las declaraciones de EEUU sobre la imposibilidad de desclasificar las pruebas del uso de armas químicas por el Gobierno sirio, recordando que Washington recurre al mismo argumento para acusar a Rusia de hackeos y en otras ocasiones, en particular, en Siria y Libia.

Expresó la esperanza de que EEUU se esfuerce por consolidar el régimen de no proliferación de las armas químicas en este país árabe.

“Espero que EEUU se guíe con la necesidad de defender verdaderamente la no proliferación de las armas químicas, en vez de especular con datos de inteligencia —que son secretos y no se pueden revelar a nadie— para hacer provocaciones y utilizarlos de pretexto para nuevos ataques contra las fuerzas del Ejército gubernamental sirio, que luchan contra los terroristas”, afirmó Lavrov.

Subrayó también que Rusia sigue insistiendo en el envío de una misión de la Organización para la Prohibición de Armas Químicas (OPAQ) a Jan Sheijun, la ciudad supuestamente atacada con el uso de armas químicas.

Al mismo tiempo, advirtió que los terroristas podrían beneficiarse de las declaraciones estadounidenses sobre la presunta preparación de ataques químicos por el Gobierno de Bashar Asad para llevar a cabo provocaciones.

En EEUU, “los expertos escriben abiertamente que es muy probable que los extremistas aprovechen estas palabras para organizar una provocación y echar la culpa al Ejército sirio”.

El 26 de junio, la Casa Blanca acusó a Damasco de preparar un ataque químico y declaró que, en caso de que se produzca, las autoridades sirias “lo pagarán caro”.

El 27 de junio, el ministro sirio de Reconciliación Nacional, Ali Haidar, negó rotundamente que se prepare un ataque con armas químicas y reiteró que Damasco ni las ha utilizado ni utilizará en el futuro.

La oposición siria denunció el 4 de abril un supuesto ataque con armas químicas en la ciudad de Jan Sheijun (provincia de Idlib), que se saldó con más de 80 muertos, según la Organización Mundial de la Salud.

Además, culpó a Damasco por la tragedia, pero las autoridades sirias refutaron la acusación alegando que todos sus arsenales químicos fueron retirados del país y eliminados en 2016 bajo la supervisión de la OPAQ.

El Gobierno sirio subrayó que nunca empleó sustancias tóxicas ni contra la población, ni contra la oposición o los terroristas.

Por su parte, Rusia supuso que la tragedia de Jan Sheijun fue un resultado del bombardeo de la aviación siria a arsenales donde los terroristas de Daesh (proscrito en Rusia) guardaban armas químicas o un montaje.

Sin embargo, el 7 de abril EEUU atacó con misiles de crucero la base aérea siria de Shairat (provincia de Homs) sin esperar ninguna investigación ni presentar pruebas irrefutables.

https://mundo.sputniknews.com/orientemedio/201706281070344503-oriente-proximo-washington-damasco-moscu/

Anuncios