¿Podría la reforma laboral que prepara el equipo de Emmanuel Macron impulsar el empleo en Francia? El economista Dany Lang rechaza esta idea y critica una ley de consecuencias muy preocupantes para los/as trabajadores/as franceses.

Dany Lang es Profesor de Economía en la Universidad de París y responsable del Grupo de Trabajo que analiza los modelos económicos del post-keynesianismo.

RT: Algunos medios ya han cambiado el nombre de la reforma del Código de Trabajo por el de “Ley del Trabajo Bis”. ¿Le parece justificado?

Dany Lang (D. L.):  Sí, por supuesto. En realidad es una segunda parte de la ley Khomri (apellido de la ex ministra de Trabajo en el gobierno de Hollande) que a su vez inspiró en gran medida a Emmanuel Macron. Por lo tanto, este término parece totalmente justificado.

RT: Quienes han tenido acceso a algunos de los documentos referidos a la reforma laboral, han criticado duramente algunos aspectos del proyecto. ¿Cuáles son en su opinión los principales peligros que entraña este nuevo Código?

DL: Lo que potencialmente resulta más perjudicial para los derechos de los empleados son las horas adicionales, que se les abonarían con el mismo baremo salarial que las horas prescritas. Esto demuestra claramente que uno de los objetivos de esta ley es rebajar los salarios.

Ello también reduciría el poder adquisitivo, que dañaría el consumo interno. También es una ley que hará que el empleo más flexible, lo que sin duda provocará despidos inmediatos y con una ridícula indemnización.

Esto tendrá repercusiones negativas para la mayoría de los hogares y de los trabajadores. El trabajo será cada vez menos seguro, aumentarán más los problemas para poder adquirir o alquilar una vivienda.

Los bancos quieren garantías y el riesgo de perder el puesto de trabajo induce a los vendedores e inmobiliarias a restringir las hipotecas. Por lo tanto el mercado inmobiliario caería en barrena.

EL PROFESOR LANG ADVIERTE DE LAS GRAVES CONSECUENCIAS DEL NUEVO CÓDIGO LABORAL

Las consecuencias macroeconómicas de esta reforma parecen bastante detestables: los salarios bajan y los contratos-basura aumentarían. Con la reforma Macron se trata de dar todo el poder a los empleadores y aniquilar la capacidad de movilización y lucha de los sindicatos.

Un escenario objetivamente muy preocupante, porque quienes detentan los negocios no permitirán que ninguna parte del aumento en la contratación.

RT: Se deduce que con esta reforma, Emmanuel Macron quiere dar más libertad a los empresarios, chantajeando a los trabajadores de los comités de empresa a la hora de acordar convenios laborales. ¿Resulta probable ese resultado?

D.L .: Podríamos decir que ese es el Gran Credo es esta época neoliberal. Permítame una metáfora: aprobar el divorcio nunca favoreció el aumento de matrimonios. Los empleadores no toman decisiones que favorezcan a los trabajadores a la hora de redactar las condiciones de un contrato, sino pensando en sus intereses económicos y de acuerdo con sus necesidades, para garantizar una producción mayor y más barata.

Ahora mismo no resulta tan complicado despedir a alguien que tenga un contrato indefinido, algo que hace solo 20 años era más complicado y suponía una indemnización mucho más justa que la que hoy se ofrece al trabajador. Macron busca, como en EEUU, el despido libre y gratuito, independientemente de los años cumplidos en la empresa.

RT: Emmanuel Macron  comentaba hace meses que esta reforma pudiera tener problemas a la hora de aprobarse en la Asamblea Nacional, pero después de los resultados de las elecciones, con mayoría aplastante, el Código será convalidado .

D.L.: Sí, claro pero además, el presidente podría revisar los términos que no son del agrado de los empleadores y modificar cualquiera de las normas de esa Ley, como también se hizo en el caso de la Ley El Khomri.

Por otra parte, si se hubiera producido un debate en la Asamblea, la población estaría informada al 100% de las agresiones laborales que se están preparando. Así que incluso con una muy amplia mayoría, creo que va a utilizar el artículo 35 de la Constitución, que le permite dictar un Decreto, lo que choca frontalmente con el cacareado diálogo social, una fórmula destinada a la extinción.

Exterminar el diálogo social y permitir a los empleadores que hagan lo que les venga en gana, no deben convertirse en los objetivos de una reforma laboral en una sociedad democrática.

(Con información de RT Francia)

Anuncios