Por lo menos diez mil personas, según la policía y los organizadores (coincidencia insólita en la mayor parte de las naciones dominadas por el neoliberalismo), salieron ayer domingo, 2 de Julio,  para manifestarse en las calles, parques y vías fluviales de un nublado Hamburgo,  para protestar contra la cumbre del G-20, prevista para el próximo fin de semana en esta ciudad germana.

A cinco días de la inauguración del acto, al que acudirá por primera vez el presidente de los EEUU, Donald Trump, la manifestación se poblaba de pancartas y eslóganes contra la globalización, respondiendo a la llamada  de la Confederación Alemana de Sindicatos, Greenpeace, Oxfam Internacional y otras ONG, para que Alemania no cese en su “Ola de Protestas”.

Svenja Angenendt, la portavoz de la manifestación, declaró a los medios nacionales e internacionales que habían decidido mostrar su rechazo a la presencia de esos 20 líderes, que permanecen impasibles ante la destrucción del planeta, el paro, las guerras y el abandono de las personas mayores.

Hamburgo, hoy lunes 3 de Julio, se ha convertido también en una ciudad ocupada por más de 10 mil policías, que forman cordones circulares alrededor del lugar donde tendrá lugar la Cumbre, evitando que los primeros ministros y presidentes de las naciones que integran el organismo, se topen con los manifestantes.

La marcha comenzó en el centro de la ciudad, frente al Ayuntamiento, antes de pasar después por el lago Alster, también en el corazón de Hamburgo.

Una flotilla de manifestantes subidos en kayaks, canoas y otras embarcaciones, hicieron su particular ‘protesta acuática’, mientras que miles de activistas llenaban las calles de la villa.

AL MENOS, EN ALEMANIA SIGUE VIVA LA LLAMA DE LA PROTESTA, ANTE UNA CUMBRE EN LA QUE DONALD TRUMP SERÁ “LA ESTRELLA” MEDIÁTICA

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