Argentina acaba de recibir otro jarro de agua fría y el efecto ha sido muy duro en las primeras horas. Morgan Stanley decidió, contra pronóstico, mantener al país como “mercado fronterizo” y no elevarlo a “mercado emergente”.

La bolsa cayó con fuerza y el dólar subió tras la primera mala noticia internacional para el Gobierno argentino.

Inversionistas de la nación y foráneos prevén los resultados electorales de los comicios intermedios venideros, de octubre, y han empezado a dolarizar sus carteras. Eso ha propiciado la fuga de divisas y la paridad se colocó a 17 pesos por dólar.

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