El Secretario de Estado de EEUU, Rex Tillerson, ha suscrito una “alianza antiterrorista” con el régimen de Qatar, pocos meses después de que el presidente Trump lanzara acusaciones directas contra Doha de apoyar a los colectivos radicales.

HAY QUE RECORDAR QUE LA SECTA TROTSKISTA ESPAÑOLA APOYA EL TERRORISMO DEL ISIS Y SUS DERIVADOS CON TANTO ENTUSIASMO COMO QATAR, ARABIA SAUDITA, EE.UU., FRANCIA, REINO UNIDO E ISRAEL

El acuerdo no ha sentado bien en Egipto, cuyo gobierno exige la exclusión de Qatar en la llamada “coalición anti-ISIS”.

Resulta complicado admitir esta nueva maniobra del gobierno estadounidense, sabiendo que Arabia Saudita, igualmente involucrada en la financiación del terrorismo islamista, fue la primera dictadura del Golfo en arremeter contra Qatar.

Recientemente, debido a esa acusación formal, varias naciones de la región decidieron bloquear a Qatar por sus nexos con la violencia islamista, entre ellas Egipto, que rompió sus relaciones diplomáticas con Doha.

Sin embargo, este 11 de julio la Secretaría de Estado de los USA, en una pirueta política casi cómica, acaba de sellar ese Tratado de Cooperación antiterrorista con Qatar, generando la cólera del ejecutivo egipcio, que considera a ese régimen como principal sostén mediático y económico de los Hermanos Musulmanes.

Robert Hammond, funcionario de la Cancillería estadounidense anunciaba el acuerdo: “Qatar y Estados Unidos han firmado un Memorando para definir las acciones conjuntas que se podrían implementar en el futuro para mejorar la lucha contra el terrorismo y sus bases financieras”.

Específicamente se le preguntó sobre las consecuencias del nuevo Tratado, mientras permanece viva la crisis diplomática que se libra entre Doha y Riad,por un lado, y sus aliados por el otro. Hammond aclaró que el gobierno de Qatar había sido “muy claro en sus posiciones”contra el terrorismo.

Rex Tillerson, por su parte, sugirió hace unos días, que debería producirse un “cambio de actitud” hacia el Emirato; algo que sería posible, sobre todo porque recientemente las acusaciones de los países del Golfo contra de Doha han remitido en intensidad, gracias a la “comprensión” del presidente Trump.

Sin embargo, para Egipto, Qatar sigue encarnando el principal apoyo al terrorismo del ISIS. El Cairo, junto a Riad, los Emiratos Árabes Unidos y Bahrein publicaron un comunicado conjunto anunciando que “seguirían de cerca” esa invisible lucha de Qatar contra el terrorismo.

Este 11 de Julio, Egipto también anunció que era ‘inaceptable’ que esa dictadura siguiera formando parte de los estados miembros de la alianza militar.

La decisión de Egipto, Arabia Saudita, los Emiratos Árabes Unidos y Bahrein, boicoteando a Qatar, es coherente con nuestros principios de oposición al terrorismo“, subrayó Ahmed Abu Zeid, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Egipto.

Qatar apoya el terrorismo y lo promueve en sus medios, sobre todo en la cadena de TV Al Jazeera“, señaló Abu Zeid. Ese canal fue prohibido en Arabia Saudita desde el comienzo de la crisis diplomática con Doha.

Lejos de calmar a sus socios, el acuerdo de Tillerson no ha detenido la oposición frontal al memorando conjunto entre Doha y EEUU, vistas las declaraciones del gobierno de Egipto.

En su comunicado de prensa, los países del Golfo confirman la posición de Arabia, aprobada el 5 de julio. Después de que expirase el ultimátum a Doha, ya que no hubo respuesta favorable por parte del régimen qatarí a las demandas de Riad y sus aliados, decidieron mantener el embargo contra el emirato por no haber cumplido las medidas exigidas.

Si bien la crisis diplomática en el Golfo no parece estar cerca de ser resuelta, el canal de noticias CNN transmitió este 11 de julio, en exclusiva,  el contenido de dos supuestos acuerdos para poner fin a las tensiones en la región.

Estos textos fueron firmados hace varios años, pero los países liderados por Arabia Saudita acusaron a Qatar de violar aquellos compromisos, por lo que ese presunto incumplimiento por parte de Doha sería la causa de la crisis actual.

El primero de estos acuerdos, redactados de manera relativamente informal y escritos a mano, fueron ratificados por el rey de Arabia Saudita, el emir de Qatar y el Emir de Kuwait el pasado 23 de noviembre de 2013.

En ellos Doha se comprometía a NO proporcionar ninguna ayuda a “grupos desviacionistas” – es decir, a los no alineados con la línea oficial de los movimientos del gobierno saudí -, entre ellos, los Hermanos Musulmanes, aborrecidos en Riad y el Cairo , pero cuyo líder, Youssef Al Qaradawi, fue recibido con todos los honores en Doha.

Hamas y Hezbollah, colectivos con los que Qatar mantiene contactos habituales, también estaban en la lista de “desviados”, así como la emisora de TV Al-Jazeera,  que la dictadura Saudita aún considera sospechosa de ser la principal responsable en el desencadenamiento de las llamadas “primaveras árabes”.

Un segundo acuerdo, tildado de ‘alto secreto’ por la CNN, se firmó el 16 de noviembre de 2014, en un intento de encontrar una nueva solución al fracaso del primero, del que Riad culpó a Doha.

Esta vez, la lista de las naciones signatarias se amplió, ya que se contó con el rey de Bahrein, con el primer ministro de los Emiratos Árabes Unidos y el príncipe de Abu Dabi.

Entre los objetivos del texto figuraba apoyar la estabilidad de Egipto, prohibiendo las emisiones de Al-Jazeera en el país y aislando a los Hermanos Musulmanes, considerados “una amenaza a la seguridad y estabilidad de los países del Golfo”.

El líder espiritual de esta amenaza, Youssef al Qaradawi, sigue trabajando en Al Jazeera al frente de un programa cuya audiencia de calcula en 600 millones de musulmanes de todo el mundo.

Pese a ello, Qatar afirma que nunca ha financiado los Hermanos Musulmanes, algo que Arabia Saudí y Egipto mantiene en sus acusaciones.

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