Si vives en Moscú y se te ocurre decirle a tu familia que vais a pasar unos días en Vladivostok, lo probable, tras mirar las reservas económicas en la cuenta corriente y los precios de los vuelos a esa bellísima ciudad portuaria, es que traten de convencerte de que hacer 18.000 kilómetros por el aire (ida y vuelta) sea demasiado tiempo para perderlo volando.

Pero con un poco de paciencia y coraje, cruzar la inmensa Rusia sea todo un placer. Efectivamente, Vladivostok, está situada a más de 9.300 kilómetros al este de Moscú y separada por siete franjas horarias de la capital.

Es la primera ciudad de Rusia que recibe el año nuevo. Su ubicación, sus parques, su limpieza, su diseño urbano, su zona portuaria, han logrado que la revista National Geographic incluya este año a la urbe en la lista de las 10 ciudades marítimas más hermosas del mundo.

Anuncios