Los delincuentes venezolanos Leopoldo López y Antonio Ledezma, quienes disfrutaban de sendas medidas de casa por cárcel, fueron trasladados nuevamente a prisión por agentes de inteligencia, cumpliendo órdenes del Tribunal Supremo de Justicia, dado que los mentados violaron reiteradamente las condiciones que se exigieron para el cumplimiento de su condena en el domicilio de ambos.

Tanto Ledezma como López llamaron a la desobediencia civil, a la violencia, incluyendo el uso de redes sociales, publicación de videos, animaron a realizar “trancazos”, cierre de calles y avenidas, agresiones a la Fuerza Armada y a desconocer las instituciones del Estado.

Posteriormente, el Tribunal Supremo de Justicia informó a través de su cuenta oficial en Facebook que el beneficio fue revocado por el “reiterado incumplimiento de las condiciones impuestas para que se mantuvieran bajo arresto domiciliario”.

El alto tribunal indicó que “las condiciones impuestas a López no le permitían realizar ningún tipo de proselitismo político”, y que “en el caso de Antonio Ledezma, el Tribunal de su causa le había impuesto como condiciones la obligación de abstenerse de emitir declaraciones ante cualquier medio de comunicación”.

Asimismo, el TSJ reveló que “se recibieron por fuentes de inteligencia oficial, información que daban cuenta de un plan de fuga de dichos ciudadanos, por lo cual y con la urgencia del caso, se activaron los procedimientos de resguardo correspondientes”.

El ministro de Educación venezolano, Elías Jaua, ofreció declaraciones en el programa En 3 y 2 de VTV sobre el traslado de los reos a prisión.

“Tengo el conocimiento de que estas personas, por las razones que consideró el sistema de justicia venezolana, les fue dada una medida alternativa de casa por cárcel y tenían restricciones de declaraciones políticas, de transmisión de mensajes y sobre todo si esos mensajes llaman al desconocimiento de las instituciones y al desconocimiento de los resultados”.

Desde este blog aplaudimos la medida adoptada por el Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela, ante las constantes y reiteradas violaciones del estatus que permitió a los terroristas Ledezma y López regresar a sus domicilios para seguir cumpliendo sus condenas en casa.

La generosidad de los tribunales fue pagada por ambos delincuentes animando a los mercenarios de la ultraderecha venezolana a continuar cometiendo todo tipo de agresiones y atentados, asesinatos y homicidios, que han costado la vida a más de 170 personas desde 2013.

La Mafia Mediática española se ha colocado, como el gobierno de Mariano Rajoy, del lado de la violencia y el terrorismo, defendiendo a estos criminales. España sigue gobernada por un régimen tan corrupto como asesino.

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