Durante la 41ª Sesión de la UNESCO celebrada en Polonia, el Delegado de Israel, Shaman Hacoen, pidió un minuto de silencio por los 6 millones de muertos del Holocausto nazi.

La representante de Cuba recordó a la Asamblea que solo la presidencia puede solicitar que se guarde un minuto de silencio para conmemorar cualquier evento histórico, por lo que censuró la actitud del delegado del gobierno israelí, recordando a los presentes los continuos crímenes que Israel sigue cometiendo contra el pueblo palestino.

La representante cubana Dulce Maria Buergo Rodríguez acusó a Shama-Hacoen de transformar la reunión en un circo político.

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