Category: MÚSICA



Con más de medio siglo de proyección internacional, las música de África atesora intérpretes y compositores cuyos nombres son claves para entender la evolución de los sonidos del continente, algunos, por fortuna, aún están en activo como el sudafricano Hugh Masekela.


En plena década de 1950, cuando Elvis balbuceaba algunas baladas country, ya se habían editado varios títulos en los que se utilizaron los términos rock o roll (convenientemente silenciados en los poderosos medios de difusión), vocablos con evidentes connotaciones sexuales.

DE LO QUE NO CABE DUDA ES QUE CHUCK BERRY FUE LA VERDADERA ALMA DEL ROCK AND ROLL

Pero daba la casualidad de que sus intérpretes y creadores eran de raza negra, lo que impedía su difusión masiva, algo que hubiera cambiado el curso de la historia de la música popular, al menos en cuanto a su repercusión internacional se refiere.

GENIO Y FIGURA HASTA LA SEPULTURA

A los 90 años Charles Edward Anderson Berry, alias Chuck Berry, deja huérfano al rock and roll, pero sus descendientes y amigos pueden estar más que orgullosos, porque es aún y será, tal vez por siglos, un símbolo de varias generaciones, mil veces más auténtico, visceral y creíble, de lo fueron los falsos profetas de aquella música que ha superado ya los 60 años de existencia, pariendo hijos de distintas coloraciones y matices para todos los gustos.

No en vano, el propio John Lennon afirmó: “Si quisieras encontrar otra palabra para definir el rock and roll, tendrías que decir: Chuck Berry”

Entre las leyendas de la música, Chuck ocupa un lugar de excepción, como corresponde a un compositor dotado de un talento especial, que ha legado para la historia canciones que resisten las estaciones del año, los calentamientos globales y los ciclones de las nuevas tendencias musicales, con la solidez de las pirámides de Egipto y la belleza de la Mezquita de Córdoba, donde deleitó a miles de personas en el verano de 2008, dentro de los festejos del Festival de Guitarra.

Berry fue el primer artista de rock que escribía casi todas sus canciones. Sus textos, irónicos pero realistas, descarados aunque tiernos, denotaban su interés por la cadena invisible que unía a los jóvenes y el rock.

La mayor parte de esas obras evocaron las inquietudes esenciales del adolescente de la América macartista de los años 50 y 60: la segregación racial, el colegio, los coches, el sexo y el baile.

Su primer disco ve la luz el 21 mayo 1955, que tendría como tema estrella “Ida Red (1938), un viejo éxito de Bob Wills. La canción sería rebautizada por el joven Berry con el nombre de “Maybellene“.

Al año siguiente, en junio de 1956, nacía para gozo de la posteridad, el magnífico “Roll over Beethoven“, que por otra parte le supone la condena definitiva de la crítica más conservadora, acusándole de faltar el respeto al compositor alemán.

No obstante, en diciembre de ese mismo año, Chuck Berry aparece en el film “Rock, Rock, Rock”, en el que canta “You can’t catch me“.

En Agosto del 1957, publica un nuevo single, “Oh ! Baby doll” y participa en otra película: “Mr. Rock and Roll”, bajo el padrinazgo del astuto DJ Alan Freed, condenado en varias ocasiones por recibir dinero de las compañías discográficas, y más tarde, cocaína y marihuana.

En marzo del 58, Chuck Berry, imparable y brillante como nadie, edita “Sweet Little Sixteen”, que se clasifica en el nº 2 del Hit Parade de EEUU y 27º en Gran Bretaña.

Como dato curioso y revolucionario para aquellos años desde el punto de vista musical, señalaré que esa canción se estrenó en Julio, dentro del Festival de Jazz de Newport, hecho insólito que por suerte recoge un documental (programado en más de una ocasión en la TV cubana), titulado: “Jazz en una noche de verano“.

Desde entonces, Chuck Berry continuó lanzando genialidades sin cuento, entre las que tendremos “Beautiful Delilah”, “Little Queenie”, “Too Much Monkey Bussiness”, “Brown Eyed Handsome Man”, “Memphis Tennessee”, “Carol”, “Sweet Little Rock and Roller”, “You Never Can Tell”, “Nadine”, pero sobre todo el ya mentado “Johnny B. Goode”, título que algunos expertos consideran autobiográfico, y que sin duda alguna es su creación más veces registrada por otros colegas a lo largo de la historia.

El resto fue una interminable historia de películas, shows, discos, interrupciones debidas a detenciones, homenajes o largos y variados procesos judiciales (incitación a la prostitución, corrupción de menores, consumo de estupefacientes, incluso un homicidio), que le suponen algunos años de cárcel, cumplidos de forma discontinua.

Eran tiempos durísimos para Berry, en los que su personalidad y obra se reivindicarían hasta este siglo XXI, no sólo por medio de las voces de cientos de grupos y solistas veteranos o muy jóvenes (pero también por medio de renombrados realizadores de cine); desde los miembros de la potente British Invasión (Beatles, Rolling, Animals), hasta rutilantes estrellas como Springsteen o los Sex Pistols; desde directores como Taylor Hackford en Hail Hail Rock and Roll y Quentin Tarentino en Pulp Fiction.

El genio y poderío de Berry se sustentó, durante casi 70 años de carrera, sobre los cimientos de un estilo único: una enérgica base de blues en la que integra gotas de rockabilly, briznas de boggie boggie y una maravillosa forma de tocar la guitarra; secreto personal que ha llegado a ser legendario, inspiración de un número incalculable de artistas, que hoy reconocen a coro una verdad incontestable: Chuck Berry fue y es un elemento más que esencial en la historia y evolución del rock.

Personalmente, no albergo la menor duda de que Berry fue el verdadero Presidente de la República del Rock And Roll, al que cantaron Humble Pie, Iron Maiden, Jan & Dean, Waylon Jennings, Elton John, Tom Jones, AC/DC, The Animals, Paul Anka, Count Basie, The Beach Boys, The Beatles, David Bowie, The Byrds, Chubby Checker, Eric Clapton, The Dave Clark Five, Eddie Cochran, Cream, Dave Edmunds, John Denver, Bo Diddley, The Doors, The Electric Light Orchestra, The Everly Bros, Tanya Tucker, Conway Twitty, The Scorpions, Bob Seger, Sex Pistols, Shadows of Knight, Gene Simmons, Simon y Garfunkel, Spider Murphy Gang, Bruce Springsteen, Status Quo, Steve Gibbons Band, Rod Stewart, Uriah Heep, Gene Vincent, Wyclef Jean, Johnny Winter, The Yardbirds, Foghat, Rory Gallagher, Leif Garrett, Grateful Dead, The Germs, Bill Haley & His Comets, Emmylou Harris, Jimi Hendrix, Buddy Holly, Ted Nugent, Roy Orbison, Tom Petty & The Heartbreakers, Elvis Presley, The Ramones, REO Speedwagon, Keith Richards, Johnny Rivers, Tommy Roe, The Rolling Stones, Linda Ronstadt, Carlos Santana, James Taylor, George Thorogood, Three Dog Night, Judas Priest, The Kinks, Alvin Lee (Ten Years After), John Lennon, Gary Lewis & the Playboys, Jerry Lee Lewis, MC5, Peter Tosh y un larguísimo etcétera.

¿Hay quien dé más?


Por primera vez se presentará en Cuba la reconocida soprano española Laura Alonso Padín, en concierto único titulado “Sopranos”.

La presentación será este jueves a las 8 y 30 de la noche en la sala García Lorca del Gran Teatro de La Habana, Alicia Alonso.

Compartirá el escenario con cinco cantantes líricas cubanas, y la Sinfónica del Gran Teatro de La Habana, dirigida por Giovanni Duarte y la francesa Nathali Marín.

NOTA.- Laura Alonso Padín (2 de Enero de 1976, Villagarcía de Arousa, Galicia) es una soprano operística española. Cursó estudios de canto y violín antes de iniciar su carrera como intérprete. que se inició en Essen (Alemania) donde trabajó como miembro del elenco artístico y musical del Aalto. Logró una beca de la Fundación Alexander von Humboldt que le permitió estudiar voz bajo la tutela de Aldo Baldin, Anna Reynolds y Jean Cox y debutó junto a  Hartmut Höll en la Hochschule für Musik Karlsruhe. Es una de las sopranos frecuentemente invitada en los grandes teatros del mundo. Vive actualmente en Berlín y Nueva York.

http://laura-alonso.com/


¿Qué hay que vender para lograr un sueño? ¿Eres capaz de seguir adelante cuando te dicen que no puedes competir con los demás?

El camino al éxito nunca es de rosas y el príncipe del merengue, Omar Enrique, nos cuenta en Entrevista, de RT, cuál ha sido el suyo.

Mi carrera artística tiene un antes y un después de la campaña electoral de Chávez”, confía el cantautor venezolano, mientras explica por qué se equivocan los que creen que su éxito se debe al apoyo gubernamental.


Pocas semanas antes de su muerte, la legendaria intérprete cubana Celia Cruz aconsejó al cantautor cubano Raúl Paz “que no se metiera nunca en política” y, aunque Paz ha hecho su carrera fuera de la isla, se considera “profundamente cubano” y defensor de “la Cuba moderna”.

¿Con qué prejuicios se ha topado a lo largo de su carrera musical? ¿Por qué para un artista nunca es una suerte abandonar su país de origen? ¿Cuál debe ser el papel principal de un artista? Las respuestas, en boca de Raúl.

 



La entrega de los famosos premios Grammy nunca vivieron protestas contra el bloqueo a Cuba, ni contra las guerras e invasiones en las que se involucraba el imperio, ni contra el terrorismo que arrasó Libia y Siria, ni siquiera como rechazo a los golpes de estado en Latinoamérica (Honduras, Paraguay, Brasil), pero este año sí han servido como plataforma contra el presidente Trump.

Mantener contratos y actuaciones exigía pronunciarse contra el mandatario más vocinglero de la historia. El grupo de rock Katy Perri, Beyoncé, Jennifer López, fueron algunos de los que se pronunciaron al respecto.


ES LAMENTABLE QUE EL PASO DE LOS AÑOS AFECTE A LA DIGNIDAD, ATEMPERE LAS CONVICCIONES Y CONVIERTA EN CURSI A UNA MUJER COMO PATTI

ES LAMENTABLE QUE EL PASO DE LOS AÑOS AFECTE A LA DIGNIDAD, ATEMPERE LAS CONVICCIONES Y CONVIERTA EN CURSI A UNA MUJER COMO PATTI

No era noticia. Más de 1.600 invitados asistieron a la entrega de algunos de los Premios Nobel, entre los que se encontraba el de Literatura, otorgado, sorprendentemente y con polémica aún latente, al cantautor de Minnesotta Robert Zimmerman, alias Bob Dylan, quien anunció hace días su ausencia en el acto pero sí la presencia de su amiga y colega Patti Smith (Chicago, 1946), como sustituta encargada de recoger el cheque y el diploma correspondientes.

La singular cantante, célebre no sólo por álbumes tan sólidos como “Horses” o canciones tan comprometidas políticamente cual fue “People Have the Power“, luciendo una suerte de elegante smoking negro, protagonizó un inesperado fallo a la hora de cantar ante ese público “tan selecto” (a los 70 años es lógico perder el compás) justo en la mitad del tema “A Hard Rain’s Gonna Fall”.  (Minuto 1′:57″ del video)

Exquisitos/as, enjoyados/as y educados/as, los invitados aplaudieron a la anciana Patti como signo de generosidad, comprensión y simpatía.

La obra, original de Dylan, sonó envuelta en una suave guitarra, adornando una escena de un sarcasmo hiriente, un momento penoso e irrepetible, como fue que esa canción, que denuncia la guerra, la amenaza nuclear y la lluvia radiactiva, se ofreciera con una voz tan queda, tan dulcificada, en un marco dorado, barroco, lujoso, en exclusiva para la realeza, la “nobleza” y una alta burguesía en la que figuraban adinerados empresarios de corporaciones armamentísticas, al lado de banqueros y demás representantes de todo aquello de Patti ha criticado, denunciado y reprochado en más de una entrevista.

La naúsea y la risa que me produjo la escena, solo se atemperó cuando imaginé que Dylan, tal vez quiso contemplar las caras de extrañeza, desagrado o contrariedad del personal, ante versos como “Vi una habitación llena de hombres/ cuyos martillos sangraban,/ vi una blanca escalera cubierta de agua,/ vi diez mil oradores de lenguas rotas,/ vi pistolas y espadas en manos de niños,/ y es dura, es dura, es dura, muy dura,/ es muy dura la lluvia que caerá”.

A los pocos segundos me convencí de que Bob no quería pasar un mal rato y, sencillamente, le endosó la papeleta a la Smith que es buena persona hasta decir basta.

Pero lo que no se borrará nunca del archivo de Youtube, será esa Patti  temblorosa, frágil, emocionada como una colegiala, entregada artísticamente a los máximos representantes del estado sueco, los mismos que hoy persiguen a Julian Assange para que sea extraditado al imperio más criminal del globo.

Y entonces me di cuenta de que de ser bondadosa a ser una mentecata, solo hay un paso. Pero ahí queda, para los restos, la Patti que adoro, la de “El pueblo tiene el poder”.aunque no sea cierto.

 


(Un artículo de Litto Nebbia).- La noticia de un querido artista que se marcha del planeta siempre es una gran sorpresa, mezclada con la pena y el afecto que prodiga su arte.

leon-russell-1407782905-bigleonliveEl pasado 13 de noviembre nos dejó uno de los mejores músicos de rock internacional, extraordinario pianista, original cantor y maravilloso compositor.

Leon Russell, oriundo de Oklahoma, falleció durmiendo en Nashville a sus 74 años. Dos meses atrás se le había practicado un by pass. Sus comienzos fueron “entre las sombras”.

Desde muy joven estuvo metido en la industria discográfica, como músico sesionista en álbumes memorables. Tocando en discos de The Beach Boys (Pet Sounds), pasando por antológicas grabaciones del productor Phil Spector, Joe Cocker, The Everly Brothers o The Byrds (Mr. Tambourine Man), llegando a The Rolling Stones (Let It Bleed).

Multiinstrumentista, fue notable en el piano, pero muchas veces tomaba la guitarra. Productor y arreglador incansable: en 1969 dirigió la banda que acompañó a Joe Cocker, que se puede disfrutar en el film “Mad Dogs & Englishmen“. Al año siguiente produjo el álbum de B.B. King Indianola Mississippi Seeds, donde toca el piano y es autor de muchas de las canciones.leon_russell_in_2009

No había cumplido 30 años y decidió grabar un disco solista. Así apareció A Song For You, donde participan numerosas luminarias que lo admiran, como Stevie Winwood, Eric Clapton, George Harrison, Mick Jagger, entre otros. En 1971 participó del legendario Concierto de Bangla Desh junto a Bob Dylan y George Harrison.

Sobresale su manera de tocar el piano, siempre dentro de géneros como rock, blues, country o folk, pero también es notoria su manera de cantar: una expresividad cansina, casi un “vaquero” narrando su destino deambulando por la ciudad.

En 1975 se casó con Mary McCreary y registró el hermoso Leon & Mary Russell Wedding Album, que silenciosamente fue publicado en nuestro país ese año. Interpretadas por otros artistas, algunas de sus canciones se transformaron en verdaderos hits: “This Masquerade” (George Benson), “A Song For You” (Ray Charles), “Superstar” (Carpenters) y muchas más en las voces de Aretha Franklin, Barbra Streisand o Ella Fitzgerald.

Sin embargo, siempre con mucha actividad produciendo, arreglando o bien componiendo para otros, su carrera personal permaneció oculta de alguna manera.

Hasta que un día Elton John lo convocó para registrar el The Union (2010), argumentando su plena admiración por Russell y creyendo que es un acto de justicia que las nuevas generaciones sepan quién es. El disco llegó a los primeros puestos de venta por todo el mundo.

La discografía de Russell es enorme y nunca baja de calidad. Como todos los grandes, perdura su obra, y a pesar que sus obras casi nunca fueron publicada en nuestro país, es abundante el material que se puede encontrar de su música por internet.

https://www.pagina12.com.ar/4649-dos-que-ya-no-cambian


Bis Music, una casa discográfica cubana, presentará próximamente el DVD “El drum en Cuba“, material audiovisual que recoge siete números de importantes músicos de la isla caribeña, en el que destaca la participación del percusionista Enrique Plá.


El cantautor cubano, Raúl Torres, interpretó junto la Brigada Duaba un nuevo tema dedicado a Baracoa en la reunion del Consejo de Defensa Provincial, celebrado en esa ciudad, una de las más golpeadas por el huracán Matthew.

En las calles de la legendaria villa, la música eleva el espíritu de lucha y la participación en todas las obras que se llevan a cabo.

Actividades como esta suponen una inyección anímica para todos los baracoenses, que aún en las condiciones actuales seguimos dispuestos a sonreír y disfrutar de nuestra cubanía.


Marginalmente a que el premio Nobel, en todas sus materias, me importe tres pimientos, el de literatura, concedido esta vez a Robert Zimmerman, alias Bob Dylan, en detrimento de un poeta más exquisito y merecedor, como Leonard Cohen, me ha parecido tan oportunista como inoportuno y desmesurado.

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ADMIRO LA OBRA DE AMBOS, PERO SIN TEMOR A DEBATES O DISCUSIONES QUE EL PREMIO NO MERECE, CREO QUE LEONARD ES MÁS POETA Y CANTANTE QUE DYLAN, PERO MENOS INNOVADOR COMO MÚSICO Y GUITARRISTA

Si ha habido en la historia de los cantautores uno que en verdad se hiciera merecedor de un galardón mundial por su obra, no hay duda de que el elegido, en mi modesta opinión, hubiera sido el francés Georges Brassens.

SI HAY QUE PREMIAR A UN POETA, MÚSICO Y CANTANTE, HAY QUE HABLAR DE GEORGES BRASSENS, EL MÁS COMPLETO DE LA HISTORIA DE LA MÚSICA POPULAR

SI HAY QUE PREMIAR A UN POETA, MÚSICO Y CANTANTE, HAY QUE HABLAR DE GEORGES BRASSENS, EL MÁS COMPLETO DE LA HISTORIA DE LA MÚSICA POPULAR

Al genio de Sête, cuyos restos descansan en el cementerio de Le Py, conocido por “el de los pobres”, le bastó el Gran Premio de Poesía de la Academia Francesa.

El Nobel, desde hace años, apesta a pucherazo. Es ya una suerte de Premio Planeta (que, por cierto, se entrega mañana, día 15) con ribetes de mercadotecnia globalizada y un miligramo de “compromiso estético” que, para colmo, acompañan con un razonamiento con hedor a redicho.

Pero disculpen estos rodeos periodísticos y volvamos a mi admirado, pero no venerado, Dylan.

Tengo tantos discos del autor de “Like a Rolling Stone” como para llenar un baúl, pero cuando ayer por la mañana leía la noticia del premio Nobel, tuve que empaparme el gañote con un whisky sin rocas.

Sabido es que los/as miembros/as de la Academia sueca, que entregan un cheque de casi 1 millón de euros junto al galardón, vienen cultivando una astuta y rastrera estrategia “comercial” casi navideña, adobada bajo una hoja de derechismo punzante como las hojas de muérdago.

Ya imagino reunidos, en torno a belenes repletos de ovejas y árboles de plástico cargados de bolas,  a miles de abuelos hippies cantando “Blowin’ in The Wind” juntos a sus hijos heavies y sus nietos postmodernos.

En 2015, el Nobel y su pasta gansa fueron a parar a manos de Svetlana Aleksiévich, una perrodista bielorrusa, anticomunista y enemiga acérrima del presidente Alexander Lukashenko, autora de crónicas y novelas tan dramáticas, densas y originales como las letras de las canciones de Georgie Dann.

Naturalmente, los/as sesudos/as componentes del grupo sueco saben asear sus lamentables decisiones con alguna “salida de tono” (lo que confirma la regla), como premiar a Jean Paul Sartre (que se negó a recoger dinero y diploma) o años más tarde a Pablo Neruda, Gabriel García Márquez y Darío Fo, por poner cuatro ejemplos de autores rotundos, indiscutibles y connotados antifascistas.

Pero lo más chusco de esa caterva sueca formada por 18 pajilleros/as mentales y pelotilleros/as cum laude, se explica sin necesidad de comentarios.

Reconozco que tuve algún espasmo de rabia cuando premiaron a incalificables autores de subproductos literarios, como los publicados por la mentada bielorrusa, el ruso Alexander Solzhenitsyn o el chino Mo Yan. Me vacuné, leyendo a Rafael Chirbes.

Regreso a Dylan. La Academia le ha reconocido por haber creado nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición americana de la canción”. 

Respiro hondo, río a carcajadas y sigo escribiendo. La gillipollez del jurado del Nobel es del tamaño del Ártico…

!Manda huevos¡ ¿¡¡Gran tradición de la canción americana!!? ¿No sería más correcto escribir “dentro del rock estadounidense“?

Ustedes disculpen, señoras y señores “nobelistas”, pero para “gran tradición de la canción americana“, ahí están Cuba, Brasil, México, Colombia o Argentina.

A partir de hoy, el creador de “Knockin’ on Heaven’s Door” se codeará en Internet con los señalados Fo, Neruda y García Márquez, pero también codo a codo con George Bernard Shaw, Thomas Mann, Luigi Pirandello, Gabriela Mistral, Ernest Hemingway, Samuel Beckett y Albert Camus.

En mi inocencia, pensaba que una cosa era el Grammy y otra el Nobel, pero ambas medallas se han fundido este año en la “Highway 61 Revisited“.

El premio al genial autor de “Sad Lady of the Lowlands” supondrá un pequeño disgusto para el escritor  Gonzalo Torné (Barcelona, 1976) padre de las novelas “Hilos de sangre” o “Divorcio en el aire”,  esta última una divertida diatriba contra el matrimonio.

Hace solo unos días, ante la pregunta de: ¿Cuál es el Nobel de Literatura que más le ha decepcionado?, Torné respondía:

Hombre, decepción, decepción… No sé si alguno me ha decepcionado. Para decepcionarme se lo tendrían que dar a Bob Dylan o a Paulo Coelho, algo así“. Pues diste en el clavo, Gonzalo.

Mientras tanto, Leonard Cohen, un POETA con mayúsculas, cantante, músico, pero canadiense y sin haber disfrutado en su larga vida de tanta alharaca mediática, lanzará su última obra.

Cuando hace tres meses le comunicaron que Marianne Ihlen, su primera esposa, musa y entrañable amiga, estaba a punto de morir, Cohen le escribió:

Bien, Marianne, hemos llegado a este tiempo en que somos tan viejos que nuestros cuerpos se caen a pedazos; pienso que te seguiré muy pronto. Que sepas que estoy tan cerca de ti que, si extiendes tu mano, creo que podrás tocar la mía. Ya sabes que siempre te he amado por tu belleza y tu sabiduría pero no necesito extenderme sobre eso ya que tú lo sabes todo. Solo quiero desearte un buen viaje. Adiós, vieja amiga. Todo el amor… Te veré por el camino.

Con esas palabras, Leonard daba a entender que su final también está próximo.

El autor de poemas y músicas tan hermosas como “Bird on The Wire, “Sisters of Mercy”, “Suzanne”, “First We take Manhattan” o “Take This Waltz“, se irá de este mundo sin el premio Nobel.

Pero ello le dignifica aún más.

 


El 25 de septiembre se cumplen 110 años del nacimiento del compositor Dmitri Shostakóvich. Hemos recopilados los detalles más interesantes sobre la obra del autor de la Sinfonía Leningrado.

SOLO POR SUS SINFONÍAS Y LA MÚSICA DEL FILME "EL ACORAZADPO POTEMKIN" SHOSTAKÓVICH ES UNO DE LOS GENIOS DE LA MÚSICA DEL SIG,LO XX

SOLO POR SUS SINFONÍAS Y LA MÚSICA DEL FILME “EL ACORAZADO POTEMKIN” SHOSTAKÓVICH ES CONSIDERADO COMO UNO DE LOS GENIOS DE LA MÚSICA DEL SIG,LO XX

1. El compositor trabajaba como pianista de acompañamiento

Dmitri Shostakóvich decidió unir su vida a la música ya en su infancia. En 1919 ingresó en el Conservatorio de Petrogrado.

Los ánimos de la Revolución ya se habían calmado, la Primera Guerra Mundial había terminado y comenzaba a fraguarse la guerra civil.

En las clases del conservatorio hacía mucho frío, pero Shostakóvich se negaba a privarse de la música y cada día acudía a los conciertos de la filarmónica.

En 1923 aprobó el examen para un puesto de pianista de acompañamiento de películas.

Shostakóvich pasaba improvisando la hora y media que duraba la proyección de la película.

Los fragmentos que más le gustaban los desarrollaba y los repetía, de modo que para cada personaje de la película creaba una melodía propia.

En las clases del conservatorio hacía mucho frío, pero Shostakóvich se negaba a privarse de la música y cada día acudía a los conciertos de la filarmónica.

En 1923 aprobó el examen para un puesto de pianista de acompañamiento de películas. Shostakóvich pasaba improvisando la hora y media que duraba la proyección.

Los fragmentos que más le gustaban los desarrollaba y los repetía, de modo que para cada personaje de la película creaba una melodía propia.

2. Su sueño era convertirse en pianista

Siguiendo el ejemplo de otro famoso compositor ruso, Serguéi Rajmáninov, no solo planeaba dedicarse a componer música, sino que también quería dar conciertos.

En 1927 Shostakóvich participó en el I Concurso Internacional Chopin de Piano. En Varsovia interpretó varias de sus obras, pero solo consiguió una mención de honor.

3. El trabajo final del compositor se interpreta en todo el mundo.

Dmitri Shostakóvich se licenció en el conservatorio a los 19 años. Su trabajo final fue su Primera Sinfonía. La obra la escuchó el director y compositor alemán Bruno Walter, director de la Ópera de la ciudad de Berlín.

En aquel mismo momento pidió que le enviaran la partitura y en noviembre de 1927 se celebró la primera interpretación de la sinfonía en el extranjero.

Después de Walter, la obra de Shostakóvich fue dirigida por Leopold Stokowski y Arturo Toscanini.

4. Su sinfonía sonó en el Leningrado asediado

El compositor comenzó a componer su séptima sinfonía en septiembre de 1941, cuando ya había estallado la Segunda Guerra Mundial.

En Leningrado compuso tres partes de la obra, que terminó en diciembre en la ciudad de Kúibyshev.

En agosto de 1942 la Séptima sinfonía sonó en la Filarmónica de Leningrado.

A pesar de las duras condiciones de vida, los músicos hallaron fuerzas para ensayar y después actuar ante el público. En la sala no quedaba ni un sitio libre.

Y a pesar de que los bombardeos sobre la ciudad no se detenían ni por un momento, la luz del edificio no se apagó.

Todo Leningrado oyó la sinfonía, y junto con ellos todo el mundo: la partitura llegó a Inglaterra y a EE UU.

5. Autor de óperas y de canciones soviéticas populares

Shostakóvich es conocido sobre todo por sus grandes obras musicales. Compuso 15 sinfonías, tres ballets y tres óperas.

Sin embargo, los intereses del compositor eran mucho más amplios. Shostakóvich fue el autor de un ciclo de preludios y fugas para piano, de la opereta “Moscú – Cheriómushki”, de bandas sonoras, poemas sinfónicos y ciclos vocales basados en los versos de Evgueni Evtushenko, Alexander Blok, Miguel Ángel, Guillaume Apollinaire y Federico García Lorca.

6. Una canción con música de Shostakóvich se convirtió en el himno de la cosmonáutica soviética

Un fragmento de la canción “La Patria oye, la Patria sabe”, con música de Shostakóvich, se convirtió en el jingle de la radio de la URSS: en la grabación musical se oían las señales de llamada del primer satélite artificial de la Tierra. Esta canción la cantó Yuri Gagarin durante su aterrizaje.

Muy pronto la canción se convirtió en el tema musical de la industria espacial soviética.

7. Convirtió una novela de Gógol en una ópera

La novela satírica de Nikolái Gógol La nariz se convirtió en el argumento de una de las composiciones más famosas de Shostakóvich: su ópera La nariz.

Entre los autores del libreto, además del propio compositor, se encontraba el escritor Evgueni Zamiatin.

La primera puesta en escena fue un fracaso y fue eliminada del repertorio después de 16 representaciones.

La nariz no alcanzó la fama internacional hasta los años 60, cuando comenzó a ponerse en escena en el extranjero. El interés por la ópera se renovó en la década de los años 2000.

La nariz fue representada en el teatro Marinski. Peter Stein la dirigió también en la Ópera de Roma. Y en 2010 apareció en el repertorio de la Metropolitan Opera, donde fue dirigida por William Kentridge.

Con Sergei Prokofiev y Aram Khachaturian, formó la trinidad de los compositores de la URSS.

https://es.rbth.com/cultura/musica/2016/09/25/dmitri-shostakovich-110-anos-de-musica-para-todos_632987


EN VARIAS OCASIONES TUVE LA OPORTUNIDAD EN MADRID, DE VER Y ESCUCHAR, CONVERSAR Y COMPARTIR MUCHAS HORAS DE MÚSICA, SARCASMO, IRONÍA Y GENIO, ALLÁ ENTRE 1986 Y 1996, CUANDO GRACIAS A JAVIER KRAHE PUDIMOS DISFRUTAR DEL ARTE DE LEO MASLIAH, ARTISTA ÚNICO E INIMITABLE, TANTO COMO ACTOR Y HUMORISTA COMO PERSONA

EN VARIAS OCASIONES TUVE LA OPORTUNIDAD, EN MADRID, DE VER Y ESCUCHAR, CONVERSAR Y COMPARTIR MUCHAS HORAS DE MÚSICA, SARCASMO, IRONÍA Y GENIO, ALLÁ ENTRE 1986 Y 1996, CON LEO MASLIAH. FUE CUANDO GRACIAS A JAVIER KRAHE PUDIMOS DISFRUTAR DEL ARTE DE ESTE ARTISTA ÚNICO E INIMITABLE, TANTO COMO ACTOR, PIANISTA, COMO PERSONA Y CIUDADANO

Entrevistado en Santiago de Chile, donde ofreció un concierto, Leo Maslíah, músico, escritor y humorista uruguayo, declaró que José Mujica “es una figura completamente nefasta”, que “no hizo otra cosa que proteger a criminales de lesa humanidad” y que tiene “un absoluto desdén por la gente trabajadora”.

En la rueda de prensa previa al espectáculo, Maslíah fue entrevistado por el programa Podría ser peor de Radio Biobío, ocasión en que el conductor Julio César Rodríguez le preguntó sobre José Mujica.

Masliah, famoso compositor del conocido tema en Uruguay “El neoliberalismo”, cuya letra dice cosas como que “el neoliberalismo desde su mismo bautismo o en el útero prestado del capitalismo que lo reparió, ya venía vacunado contra el hombre no rentable, que si no era tan amable de morirse solo, él siempre lo ayudó”, considera que “Mujica es un individuo que ha tenido una especie de marketing internacional muy activo y muy exitoso, pero lamentablemente su presidencia en Uruguay significó varias cosas muy oscuras y muy pesadas”.

Y lo hace con datos, como la multiplicación de la privatización de la tierra en su país durante el tiempo de su mandato o el fortalecimiento del capitalismo y la presencia de multinacionales extranjeras, además del taimado apoyo del “presidente pobre” a los criminales genocidas que todavía campan a sus anchas por Uruguay:

“Durante su presidencia el grado de extranjerización de la tierra llegó a superar la mitad del país. Es una persona pese a tener una imagen internacional de ser una especie de paladín de los derechos humanos, en Uruguay no hizo otra cosa que proteger a criminales de lesa humanidad todo lo que pudo y obstaculizar todo lo que pudo las investigaciones por los crímenes de la época de la dictadura”.

Masliah agregó que el ex presidente “es un individuo que ha manifestado reiteradamente un absoluto desdén por la gente trabajadora”.

“Él habla de tener una vida muy humilde, pero no sabe lo que es que los maestros tengan que desarrollar el trabajo que hacen ganando un sueldo que no alcanza ni para pagar un alquiler. Y encima fue capaz de decirles que, si querían ganar más, debían trabajar más horas, cosas de ese tipo”, manifestó.

Lo cierto es que la única manera que parecía tener el presidente Mújica para luchar contra la pobreza de los trabajadores uruguayos, en lugar de enfrentarse a los explotadores que la provoca, fue la de decirles, a través de su supuesta forma de vida pobre, que tampoco está tan mal vivir así, pues hasta él, el presidente, vive entre gallinas y plantando cebollas.

Es decir, lo que siempre propuso la iglesia, aparáto ideológico de control del estado, como diría Althuser, es decir, “aguántate con lo que tienes y no protestes“.

El cantautor concluyó que “Realmente es una figura, a mi entender, completamente nefasta. Sé que no es la imagen que ha dado en muchos países. Creo que hay una película que estaba rodando Emir Kusturica sobre él, donde no creo que la imagen que se dé coincida mucho con la que acabo de dar yo”, concluyó.

No obstante, a las personas hay que juzgarlas por sus actos y, como presidente, durante el período de gobierno de Mújica aumentaron las diferencias entre clases, crecieron las privatizaciones, subió la presencia de multinacionales extranjeras y se multiplicó la explotación del trabajo, además de perpetuarse los defectos previos como la citada protección de los asesinos de la dictadura.

Así que, si los ponemos en una balanza junto a su forma de vida pobre, su principal mérito para los medios de propaganda del capital, resulta que, como afirma Masliah, su gobierno no solo fue nefasto por sus resultados, sino por el flaco favor que hizo a la clase trabajadora uruguaya justificando la pobreza inevitable en un régimen neoliberal y predicando, como cualquier funcionario de la iglesia, que uno tiene que aceptar su suerte y darle gracias a dios, en vez de luchar por recuperar lo que es suyo.

No obstante, el propio Mújica, como si fuera el protagonista de la canción citada de Leo Masliah, “El neoliberalismo”, aunque esta se escribiera cuando todavía se decía guerrillero comunista, afirmó que “Algunos creen que se puede superar el capitalismo con unos cuantos decretazos expropiatorios de esto y lo otro“, asegurando que en su caso abogó por el largo y penoso camino de que la sociedad funcione con los egoísmos y la creatividad del capitalismo, tratando de inducir para que reparta lo mejor posible”.

Parece cómo si el espíritu de otro mercenario oportunista como el socialdemócrata español, Felipe González, hubiera poseido al exmandatario uruguayo. Sin embargo, no es cosa de espíritus, sino de principios, y simplemente sucede que la socialdemocracia o la progresía no son más que una cierta manera del capitalismo de convencer a la clase sometida de que la sumisión es buena, y para ello utiliza a gente sin escrúpulos como los citados.

!Quién mejor que el propio Leo Maslíah para responder a Mújica (o a Felipe González, que también dijo aquello de que “el capitalismo es el sistema menos malo), con la letra de su canción!:

El neoliberalismo se postula a si mismo

como un método imperfecto de vivir,

pero con una salvedad:

que a pesar de sus defectos

y con todos sus problemas

es el único sistema

que puede hacer funcionar la sociedad.

Por favor, que conste en acta

que hay dos cosas inexactas

en esa nueva teoría;

dos mentiras hay en esa afirmación,

una es su señoría que la sociedad funcione

y la otra, usted perdone

si al decirlo se me pianta un pokemon,

pero el neoliberalismo ni siquiera es eufemismo

sino que es directamente

el mas practico sinónimo que hay

de la muerte…

Para escuchar la entrevista completa entrar en Diario de la Juventud. La canción “El neoliberalismo“, de Masíah, se puede escuchar a continuación:

La discografía de Masliah es tan extensa como desconocida en España, aunque en Youtube existen decenas de muestras de sus genialidades.

Leo, como cronista volteriano de la sociedad, no deja títere con cabeza. Escúchenle cómo relata el asunto de los “Papeles de Panamá”.


De niña, la cubana Aurora Feliú quería ser princesa o bailarina. Escogió ser actriz para poder ser ambas cosas y muchas más en una sola vida. Pero “la vida es así y una da mil vueltas y termina yendo al mismo lugar, al que más sincero te resulta”.

Aurora de los Andes Feliú, nieta de Vicente Feliú López, hija de Vicente Feliú y sobrina de Santiago Feliú, aunque en un principio le huyera a la trova, ha regresado a ella con fuerza y, con tan solo dos discos en el mercado, es ya uno de los valores emergentes cubanos más sólidos. Genética manda.

La joven trovadora nos habla de ello, de cómo al principio le huyó al apellido Feliú del que ahora se siente tan orgullosa, nos habla también de su padre y de su tío y también de su desconfianza ante la nueva “amistad” entre Cuba y los EEUU.

http://www.cancioneros.com/co/8585/2/aurora-feliu-la-hija-de-la-nueva-trova-cubana-por-xavier-pintanel

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El 29 de agosto de 1966, cuatro músicos ingleses se subieron a un escenario en el Candlestick Park de San Francisco, y actuaron durante media hora para unas 25.000 personas.

El cuarteto musical más célebre de la historia del rock

EN SOLO OCHO AÑOS DE CARRERA LOGRARON SU PASO A LA HISTORIA Y EL CAMBIO RADICAL DE LA MÚSICA POPULAR, SIENDO RECORDADOS Y CELEBRADOS MÁS DE MEDIO SIGLO

Al terminar nadie sabía, tal vez ni siquiera ellos mismos, que nunca más ofrecerían un concierto de paga en vivo, al menos bajo el nombre que los inmortalizaría: The Beatles.

Tras la decisión de John Lennon, Paul McCartney, George Harrison y Ringo Starr de alejarse de los escenarios había razones de índole musical y personal.

Sí, la creciente complejidad de las canciones de The Beatles impedía que muchas de ellas se pudieran tocar en vivo al no poder replicarse el sonido logrado en el disco (el álbum ‘Revólver’, de 1966, es un buen ejemplo de ello), pero también los impulsaba el hastío de una fama que había llegado a ser insoportable, una notoriedad imprevista y desbordada, que transformaba todo lo que decían o hacían, en un circo mediático que no podían controlar.

Y el concierto en el Candlestick Park no fue ajeno a ello, con un escenario que más bien parecía una jaula y en el que tocaron, mientras la policía se dedicaba a atrapar a los fanáticos, que buscaban acercarse a sus ídolos a cualquier precio.

Si alguna duda les quedaba, aquella era otra muestra de que ser un Beatle significaba algo más que componer y tocar buena música: se le veía como dioses y se esperaba de ellos hasta milagros de curación, que les devolvieran la vista a los ciegos e hicieran caminar a los tullidos.

JAMÁS EN RUSIA O CUBA SE PROHIBIÓ A LOS BEATLES, Y MENOS AÚN SE QUEMARON SUS DISCOS, FOTOS Y LIBROS, COMO SÍ SE HIZO EN LOS ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA

JAMÁS EN LA URSS O EN CUBA SE PROHIBIÓ A LOS BEATLES, Y MENOS AÚN SE QUEMARON SUS DISCOS, FOTOS Y LIBROS, COMO SÍ SE HIZO EN LOS ESTADOS UNIDOS DE NORTEAMÉRICA

En ese ambiente enrarecido, el detonante para decidir poner fin a las giras de conciertos fue una declaración de Lennon:

Nosotros ahora somos más populares que Jesús, no sé qué se irá primero, si el rock and roll o el cristianismo“, que si bien había pasado desapercibida en Inglaterra, cuando la periodista Maureen Cleave lo entrevistó en marzo de 1966 para el London Evening Standard, en Estados Unidos desató un rechazo de proporciones inimaginables, que incluyó la quema de discos y amenazas de muerte de los supremacistas blancos del Ku Klux Klan, al ser publicada en Datebook, una revista dirigida al público juvenil.

Ese rechazo explica por qué tan solo 25.000 personas, de las 42.000 que cabían en el Candlestick Park, hubiesen asistido al último concierto de The Beatles, del que Tony Barrow, agente de prensa del grupo, hizo un registro fonográfico pero del que apenas hay imágenes filmadas.

Para Marco Feliciano, un pastor evangélico brasileño, esto explica, además, el asesinato de Lennon a manos de un loco* armado con un revólver el 8 de diciembre de 1980.

John Lennon murió por haber enfrentado a Dios cuando afirmó que The Beatles eran más famosos que Jesucristo“, expresó en un vídeo grabado en el año 2005. “La Biblia dice que nadie que ofende a Dios, permanece impune”.

Twists and shouts

El 13 de octubre de 1963, una muchedumbre de casi 1.000 fanáticos de The Beatles se congregó en las afueras del teatro Palladium, en Londres.

Querían ver a sus ídolos cuando terminaran de actuar en el ‘Sunday Night at the London Palladium’, un programa de televisión que ese día los tuvo como invitados junto a otras figuras.

Aparentemente a nadie le importó que el tráfico se hubiese detenido en la calle Argyll pese a los esfuerzos de un centenar de policías por evitarlo.

Sin embargo, esa muestra de exaltación no pasaría inadvertida y merecería un espacio en un noticiario televisivo dominical y titulares en los periódicos del lunes en los que se intentaba definir con un nombre hasta entonces inexistente la histeria colectiva que provocaba el grupo en cada una de sus presentaciones y que los acompañaría durante otros tres años: ‘beatlemanía’.

Pero no fue solo la ‘beatlemanía’ lo que llegó a su fin el 29 de agosto de 1966 en el Candlestick Park. Otro fenómeno generado por The Beatles comenzó a declinar tras aquella fecha.

Si el éxito del cuarteto de Liverpool en los Estados Unidos de América a partir de 1964 le abrió las puertas a otros grupos ingleses, en lo que se conoce como ‘la invasión británica’, el cese de sus giras obró el efecto contrario: la consolidación de bandas estadounidenses en tierra propia con propuestas musicales ajenas al estilo impuesto por los conjuntos anglosajones ante la ausencia de Elvis Presley (en el Ejército) y de Chuck Berry (en prisión), la reconquista de la primacía como ombligo musical del mundo que ostentaban desde los días en que Elvis era el indiscutible rey del rock, escoltado por Berry, Little Richard y Jerry Lee Lewis.

Tras ello sobrevino la psicodelia y los reclamos de ‘amor y paz’ del movimiento ‘hippie’ que The Beatles habrían de retomar en muchas de sus canciones a partir de 1967.

El fin de las giras, la reclusión de The Beatles en los estudios, tuvo asimismo una secuela inesperada. El 12 de octubre de 1969, una llamada anónima a una emisora radial de Michigan alertó sobre un hecho que el mundo debía conocer: la supuesta muerte de Paul McCartney el 9 de noviembre de 1966 en un accidente automovilístico y su reemplazo por un doble llamado William Campbell, a quien aparentemente se le presenta como tal bajo el nombre de ‘Billy (diminutivo de William) Shears’ en un verso de la primera canción del álbum de 1967 ‘Sergeant Pepper’s Lonely Hearts Club Band’: “so let me introduce to you, the one and only Billy Shears” (así que déjame presentarle, al único y auténtico Billy Shears).

LA DEMOCRACIA ESTADOUNIDENSE PROHIBIÓ DURANTE AÑOS QUE LOS ROCKEROS NEGROS (QUE INVENTARON ESE RITMO) SALIERAN EN LA TV. PREFERÍAN ENCARCELARLOS POR PRESUNTO CONSUMO DE DROGAS

LA DEMOCRACIA ESTADOUNIDENSE PROHIBIÓ DURANTE AÑOS QUE LOS ROCKEROS NEGROS (QUE INVENTARON ESE RITMO) SALIERAN EN LA TV. PREFERÍAN ENCARCELARLES, COMO A CHUCK BERRY, POR PRESUNTO CONSUMO DE DROGAS

El rumor cayó en tierra fértil. Nuevamente el interés por The Beatles se asentó por razones extramusicales y el encontrar evidencias del complot se convirtió en el sucedáneo de la ‘beatlemanía’. No tardaron en florecer las pruebas que lo sustentaban, las cuales podían encontrarse en temas del grupo como ‘Revolution # 9’, que reproducido normalmente dejaba oír a Lennon con su letanía de ‘number nine’, pero en sentido contrario permitía escuchar la frase ‘Turn me on, dead man‘ (préndeme, hombre muerto), o en los mensajes presuntamente encriptados por los Beatles ‘sobrevivientes’ en la famosa portada del ‘Abbey Road’ (1969) que los devotos de la conspiración consideran la imagen de un cortejo fúnebre: Lennon, vestido de blanco, es el sacerdote; Ringo, de negro, el empresario de pompas fúnebres; McCartney, descalzo y a marcha cambiada, el muerto; y Harrison, de mezclilla, el enterrador.

Incluso en fecha tan relativamente reciente como el 2010, a cuarenta años de la desintegración del cuarteto de Liverpool, presuntas pruebas forenses de la suplantación intentaron confirmar, a partir de fotos, que el Paul McCartney de 1967 tenía un rostro diferente al del que, apenas un año antes, había cantado en un estadio de béisbol de San Francisco, en medio de los gritos estridentes de miles de fanáticos, los mismos que solo muchos años después supieron que ese lunes de 1966, tras media hora de un concierto iniciado con ‘Rock and roll music‘ —un viejo éxito de Chuck Berry que The Beatles había hecho suyo desde los días de vértigo de Hamburgo— y concluido, luego de repasar una lista de once canciones con los acordes postreros de ‘Long Tall Sally’, terminaba también la ‘beatlemanía’.

Más: http://mundo.sputniknews.com/firmas/20160829/1063108361/beatles-musica-cultura.html

 

LA PUTA NOSTALGIA


De las entrevistas que tuve el placer de mantener con artistas tan polifacéticos e inteligentes como Luis Eduardo Aute, recuerdo una en la que, hablando de sus comienzos y mirando hacia atrás con ternura (que no con ira), me dijo: “La nostalgia es una puta”.

EXCELENTE COMPOSITOR, BUEN BAJISTA, DISCRETO CANTANTE Y PEOR LETRISTA

EXCELENTE COMPOSITOR, BUEN BAJISTA, DISCRETO CANTANTE Y PEOR LETRISTA

Tal vez por ello y porque jamás se he ocurrido tenderme en la chaiselongue del recuerdo y la añoranza (aunque los fantasma y duendes, hadas y gnomos del pasado brinquen en los sueños y en las resacas), no se me ocurrió acudir al concierto del ex Beatle Paul Mc Cartney, que acogió en un estadio de fútbol madrileño a más de 40.000 fans.

Al parecer, no sólo hubo personas de mi generación, entregadas a las lágrimas que despertaron en ellas temas como “Yesterday” o “Something”, sino cincuentones que vivieron la “movida”, cuarentones que acompañaban a sus padres, treintañeros ávidos de mamar unos gramos de beatlemanía e incluso más jóvenes.

Los diarios de la capital borbónica dedican frases elogiosas al más schubertiano de los cuatro jinetes de Liverpool, precisando su “poderío rockero”, su vitalidad envidiable a los 74 años y el acertado repertorio que desgranó en el Vicente Calderón. Discrepo de la primera y supuesta virtud.

Aunque sepa interpretar (es decir, actuar, representar un papel teatral), Paul fue rockero dos minutos en su vida y poppy el resto de ella.

Mc Cartney sabe que el dinero llega a sus arcas gracias al más que genial espíritu rupturista y rascacojones del siempre necesario John Lennon, al que nunca pudo alcanzar como rockero, letrista, artista y ciudadano.

Desde que el bajista se dejó mecer en los vientos del pop prosaico, de las canciones divinamente estructuradas pero carentes de alma, rubrico lo que sentí aquella tarde del 1º de Julio de 1965 en el Hotel Fénix de Madrid, durante la rueda de prensa que ofrecieron The Beatles previa a su debut en la Plaza de Toros de las Ventas.

Ringo, el más veterano pero el más infantil, reía complacido, pero alucinado, ante la estupidez de las preguntas que formulaban los colegas afamados de la época, sobre si al cuarteto le gustaba el flamenco, el vino tinto y la paella, o si había asegurado sus “melenas”.

Lennon fue la inteligencia caústica, la ironía volteriana, el rock en su vertiente más nítida.

Harrison miraba desde un aparente Nirvana aquella masa de periodistas y cámaras, apenas esbozando una sonrisa de lama tibetano.

Paul intentaba ser tan ingenioso como John, mostrándose extrovertido y dicharachero. Un chico encantador.

Después de 51 años de aquella vivencia periodística, leyendo las crónicas aparecidas en la prensa madrileña, compruebo que los tiempos no han cambiado mucho, porque la veleidad, la alabanza gratuita, la genuflexión ante la nostalgia, el supuesto poderío rockero que provoca un personaje como Paul, Caballero de la Orden del Imperio Británico (como Mick Jagger), retratan a los mismos que intentaron manchar la memoria de Lennon.

Periodistas que lamentaban el crimen del que fue víctima, pero que recordaban a sus lectores que John había coqueteado con el comunismo, con los colectivos revolucionarios, con los movimientos de protesta contra las guerras que emprendía EE.UU…

No eran, evidentemente, aquellos que hicieron el ridículo en los salones del Fénix, pero sus herederos no se diferencian mucho de aquellos.

Jamás discutiré un orgasmo multitudinario, pero no me hace falta pagar 50 euros, ni quiero, para recordar a Beatles ni a Stones.

Compruebo que la nostalgia sigue siendo muy puta y ella reinó en el Vicente Calderón durante dos horas. Pero lo más repelente es que el chulo que la explota ríe feliz, sabiendo que los necesitados son millones.


El eco de los fusilamientos puso fin a la Comuna de París el 28 de mayo de 1871, pero durante sus dos meses de vida, inspiró otros sonidos que permanecen en nuestra memoria colectiva musical.

La música popular es un buen termómetro de la degradación de una sociedad. El hecho, muy cacareado, es que los movimientos y mareas surgidos alrededor del 15M tienen que recurrir a la banda sonora de las viejas canciones antifranquistas de los 60.

Una constatación palpable del abismo que existe entre la realidad de nuestra sociedad y lo que los medios nos hacen llamar “música”: mero bien de consumo sin otro valor que los 99 céntimos de iTunes Store.

Como mucho, la familiaridad con los nombres y eventos musicales sirve de visado para integrarse en la élite de los entendidos hip, cool o it, es decir, un valor tremendamente reaccionario.

En cambio, en Estados Unidos, la lucha de los negros por los derechos civiles tuvo la mejor banda sonora posible de soul, funk y free jazz.

Las protestas contra Vietnam contaron con las voces de los folk singers de Greenwich Village cantando las cuarenta al Tío Sam. Los coroneles griegos inspiraron los mejores himnos de Theodorakis.

El antifranquismo catalán produjo una inolvidable generación de cantautores. La cantinela favorita de los estudiantes parisinos en mayo de 1968 dio a conocer a Renaud, la futura gran figura del rock francés.

Históricos son los grupos chilenos contrarios a Pinochet o los grupos punk británicos que surgieron en 1976 de la crisis laboral.

Una canción de Idir cantada por Khaled fue la banda sonora de las revueltas argelinas de 1988. La lista es infinita.

No olvidemos los corridos de la revolución mexicana, ni a los soldados de nuestra Guerra Civil, que convirtieron en consignas sus canciones favoritas.

Pero en este mes de mayo de movimientos callejeros globales y de aniversarios de otras manifestaciones y revueltas (mayo 68, 15M), vamos a viajar mucho más atrás en el tiempo, a la primavera de 1871: a la Comuna de París. Tres meses heroicos de poder popular.

Mejor dicho, dos meses y medio escasos que dejaron huella en la historia, en el pensamiento y también en la música. Lo trágico es que algunas de estas canciones podrían cantarse hoy día sin cambiar una coma.

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Origen: 145 años de cerezas y barricadas: la banda sonora de la Comuna de París


Una banda danesa ofreció un espectáculo completo bajo el agua en el festival Operadagen en Rotterdam, Países Bajos.

La banda ‘Between Music’ utiliza instrumentos especialmente diseñados y una técnica vocal que permite cantar bajo el agua.

Supongo que el tema central de su concierto debería ser una versión acuática, que no acústica, de “Smoke in the water”, el inolvidable éxito de Deep Purple.


Una canción de hip-hop titulada “Marx es de la generación de los 90″ originalmente escrita para un programa de televisión, se ha convertido en un fenómeno viral en los medios de comunicación chinos.

La canción fue escrita y producida por jóvenes de la generación de los 80 y 90. Publicada en marzo, la canción ha presentado al gran icono a una nueva generación de jóvenes.

Muchos cibernautas han comentado que este fenómeno no parece encajar con el estereotipo el los jóvenes nacidos en los años 80 y 90.

Sin embargo, los jóvenes tienden a tener un gran espíritu de crítica y escepticismo, al igual que Marx en su juventud.

El sentido de los jóvenes de la justicia y responsabilidad, así como su deseo de libertad, se refleja en muchas de las creencias de Marx.

Algunas personas creen que la doctrina marxista es anticuada, mientras que otros la etiqueta de “lavado de cerebro”.logo CHINA

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