Category: VENEZUELA



Tras el registro efectuado por agentes judiciales y policiales en el que fuera domicilio particular de la ex fiscal Luisa Ortega y su esposo, salieron a la luz pruebas y evidencias de la existencia de una red de corrupción relacionada con empresas relacionadas con la Faja Petrolífera del Orinoco.

Hace ya algún tiempo que la Oficina Anticorrupción sospechaba de estas actividades ilícitas de la que fuera fiscal, quien junto a su actual marido (ambos refugiados en Colombia) fue advirtiendo uno a uno a todas las personas que formaban dicha Red, cobrando un porcentaje por el aviso y ayudando a estos delincuentes a colocar millones de dólares en cuentas corrientes ubicadas en paraísos fiscales del Caribe.

El presidente Maduro declaró haber sentido “tremenda frustración” cuando, tras ser descubierto el entramado de tamaña corruptela, hubo de ordenar la captura de los involucrados, aunque Ortega y Ferrer ya habían viajado a territorio colombiano.

AL FINAL, ORTEGA TUVO QUE  QUITARSE LA CARETA


El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, ofreció una rueda de prensa con medios internacionales de tres horas con el fin de romper el cerco mediático mediante la desinformación sobre lo que sucede en Venezuela.

Uno de los ejes principales fue el diálogo que continúa a nivel nacional e internacional y que seguirá insistiendo con Estados Unidos ya que no hay otra forma de dirimir los problemas.

Maduro alertó que son inminentes las sanciones de Washington contra Caracas, pero su gobierno se prepara para enfrentarlas y pidió al Papa Francisco interceder para evitar una intervención militar de Estados Unidos en Venezuela.

 

 


Efectivos militares y el pueblo de Venezuela alistan preparativos para el ejercicio Soberanía Bolivariana 2017, que se desarrollará en el país sudamericano el 26 y 27 de agosto.

UN EJÉRCITO Y UN PUEBLO FORMADOS EN LA DEFENSA DE LA SOBERANÍA DEL PAÍS Y LA DEFENSA DEL SOCIALISMO, SON EL MEJOR EJEMPLO DE LA DEMOCRACIA POPULAR QUE DEFINE A LA REP.BOLIVARIANA

Como parte de las actividades comenzará mañana un proceso de inscripción ciudadana para el registro militar en todo el territorio nacional, afirmó en conferencia de prensa, el gobernador del estado Vargas, Jorge García.

García destacó la importancia de esa acción, que culminará el domingo próximo, para conocer la cantidad de personal que tiene Venezuela con vista a la defensa del país, ante una intervención militar.

Aseveró que los inscritos mayores de 30 años pasarán a ser parte de la Milicia Nacional Bolivariana, mientras que los menos de 30 años irán a reserva militar de la nación.

El alcalde recordó, en ese sentido, las amenazas del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien no descartó una agresión armada contra la nación sudamericana si continuaba su curso político soberano.

Asimismo, el gobernador precisó que ante el discurso agresivo de Washington cada ciudadano venezolano debe mantenerse firme en defensa de la Patria.

http://www.adelante.cu/index.php/es/noticias/noticias-del-mundo/10436-venezuela-prepara-ejercicio-civico-militar-soberania-bolivariana-2017



El presente trabajo documental “Venezuela, la oscura causa” de Hernando Calvo Ospina* no es un trabajo coyuntural.

Seguirá teniendo vigencia mientras Estados Unidos persista en terminar con la Revolución Bolivariana que se construye en Venezuela, para apoderarse de su petróleo y demás recursos naturales.

NOTA.- Hernando Calvo Ospina nació en Cali (Colombia) el 6 de Junio de 1961. Es periodista y escritor exiliado en Francia desde Marzo de 1986. Activista revolucionario, es autor de numerosos libros de investigación y cultura popular, traducidos a varios idiomas como:

  • Salsa. Esa Irreverente Alegría Txalaparta, España, 1996.

  • Don Pablo Escobar. EPO, Bélgica, 1994.

  • Perú: los senderos posibles (co-autor Katlijn Declercq) Txalaparta, España, 1994.

  • Ah, die Belgen!. EPO, Bélgica, 1996.

  • ¿Disidentes o Mercenarios?. (co-autor Katlijn Declerc) Vosa-Sodepaz, España, 1998.

  • Bacardí: la guerra oculta del Ron Bacardí. (Prefacio de James Petras). Red de Consumo Solidario, España, 2000.

  • Sur un air de Cuba. (Prefacio de Pierre Richard). Le Temps des Cerises.

  • Colombia, democracia y terrorismo de Estado. Foca, España, 2008.

  • El equipo de Choque de la CIA. El Viejo Topo, España, 2010.


Carente de quórum, los diputados de la oposición de la Asamblea Nacional (en desacato) aseguraron que este organismo parlamentario fue disuelto y aprobaron investigar a quienes “han usurpado sus funciones en este ente”, así como llamaron a la comunidad internacional a continuar interfiriendo en los asuntos internos de la nación y aislarla económicamente.

Mientras esa derecha golpista se reunía con diplomáticos de 12 países, el canciller Jorge Arreaza hacía lo propio reunió con altos diplomáticos de más de 44 países, para avanzar con la agenda económica.


La tormenta mediática parece haberse alejado temporalmente de las costas venezolanas. Durante las tres semanas que precedieron la elección de los diputados a la Asamblea Constituyente, Venezuela bolivariana estuvo en las portadas de todas las empresas de comunicación internacionales.

LA NORMA CONSTITUCIONAL RECOGE LO SIGUIENTE:
“EL PUEBLO DE VENEZUELA ES EL DEPOSITARIO DEL PODER CONSTITUYENTE ORIGINARIO. EN EJERCICIO DE DICHO PODER, PUEDE CONVOCAR UNA ASAMBLEA NACIONAL CONSTITUYENTE CON EL OBJETO DE TRANSFORMAR EL ESTADO, CREAR UN NUEVO ORDENAMIENTO JURÍDICO Y REDACTAR UNA NUEVA CONSTITUCIÓN

Obviamente no es una casualidad; se trataba de crear un clima favorable en la opinión pública para justificar un cambio de régimen por la fuerza.

Éste no ocurrió, y el pueblo venezolano ha dado legitimidad por las urnas a la Asamblea Constituyente, a pesar del boicot de la oposición y las amenazas que pesaban sobre los electores, Venezuela desaparece progresivamente de nuestros medios de comunicación, dejando espacio a la llegada de Neymar al PSG y a la de un bebé panda al zoológico de Beauval.

Como las nubes ya se han retirado (sin embargo atención al coletazo de la tormenta), ahora podemos constatar la amplitud de los daños dejados por el tifón mediático en la opinión pública, especialmente entre los partidarios y militantes de la transformación social.

El tiempo de restablecer la veracidad de los hechos será mucho más largo que el de enunciar mentiras, siempre habrá una duda y una desconfianza en cuanto se comience de nuevo a hablar de la Venezuela bolivariana.

Por lo tanto es conveniente volver a revisar la legitimidad de algunas fuentes de información.

Desde hace cuatro meses, una operación de desestabilización antidemocrática estaba en marcha en el país caribeño.

Se aceleró tan pronto el presidente Maduro, analizando la crisis política en la cual se hundía su país, decidió redefinir el pacto social que une a los venezolanos convocando a una Asamblea Constituyente.

La oposición venezolana, en nombre de la “democracia”, decidió boicotear e impedir por todos los medios la realización de este acontecimiento electoral

Los caciques de la derecha internacional manifestaron unánimemente una solidaridad incondicional con sus compinches venezolanos en su intento de derrocar el poder.

De Rajoy a Santos, de Uribe a Manuel Valls pasando por Peña Nieto y otros, ninguno de los dirigentes de derecha condicionó su apoyo a alguna crítica de esta oposición, por cierto muy poco democrática.

En cambio, en algunos sectores de izquierda, pudimos asistir a ejercicios de funambulismo político e incluso a ataques frontales contra la Revolución Bolivariana, en el momento en que está siendo atacada en todas partes.

La mayoría de estos comentaristas, para criticar el proceso revolucionario venezolano, no tuvieron que sacar sus referencias a la extrema derecha, se remitieron a los análisis producidos por los miembros de Marea Socialista, organización resultante de una enésima escisión de los partidos trotskistas venezolanos (1).

EL TROTSKISMO, COMO DIJO FIDEL, NO ES SINO UN VULGAR INSTRUMENTO DEL IMPERIALISMO

Estos últimos, para sobrepasar el marco íntimo de su organización, lanzaron un movimiento autodenominado «Plataforma del pueblo en lucha y del chavismo crítico». Gran golpe de comunicación, puesto que eso sugiere que tienen el monopolio de la crítica. Lo que obviamente es falso.

Para darse cuenta, basta con hablar un momento con cualquier militante o simpatizante del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV), o de las organizaciones de base de la Revolución bolivariana.

Como los medios y algunos políticos no han cesado de repetirlo, es claro que este movimiento incluye 4 de los 141 ex ministros del ex presidente Chávez (1999-2012).

Pero entonces, cabe preguntarse por qué la palabra del 3% de los ex ministros de Hugo Chávez pesa más que la del 97% restante que siguen apoyando la Revolución (2). En este caso, la legitimidad otorgada a esta ultra minoría parece sólo provenir de su reciente posicionamiento como opositora política.

Esta invocación permanente del «chavismo crítico» no es el fruto de la casualidad. Sistemáticamente retransmitido por los medios de comunicación dominantes o incluso por los líderes de la oposición, la eclosión mediática del «chavismo crítico» parece hacer eco al memorándum elaborado en 2006 por el ex embajador usamericano William Brownfield y revelado por Wikileaks tres años más tarde.

En el mensaje enviado al Departamento de Estado, el ex embajador describía el trabajo de la embajada para intentar dividir el chavismo (3). Parece que los esfuerzos encubiertos de los USA hayan dado resultado.

Venezuela no es un caso aislado. Todos los gobiernos progresistas de América Latina tienen una oposición llamada de izquierda. Rechazados mayoritariamente por los pueblo de sus países, el Psol en Brasil (1,55%), los Verdes en Bolivia (2,69%), El Frente de Izquierda en Argentina (3,43%), o la Unidad plurinacional de las izquierdas en Ecuador (3,23%) tienen un eco mediático desproporcionado con su falta de representatividad popular.

Y sin embargo, desde los «intelectuales de izquierda» hasta los medios de comunicación dominantes, sus análisis destructivos de los procesos revolucionarios son ampliamente difundidos en los países occidentales, sin que ningún cuestionamiento sobre la legitimidad de su punto de vista sea jamás evocado.

Aunque cada opinión es interesante para enriquecer el debate, esta cuestión de la legitimidad democrática de las fuentes de información es un problema (4).

Imaginemos un solo instante que el New York Times dedicara una doble página a una entrevista con Jacques Cheminade (5) para hacer un balance crítico de los inicios de Emmanuel Macron a la presidencia de la República.

Lo que chocaría no serían tanto las palabras pronunciadas por el político francés, sino la exclusión del mismo medio de personas consideradas como más legítimas porque reúnen en torno a ellos una corriente de ideas y una verdadera fuerza política de oposición.

¿En nombre de qué deben imponernos a los Cheminades venezolanos para descifrar la situación del país caribeño?

En las elecciones legislativas de 2015 en Venezuela, Marea Socialista y el «chavismo crítico» presentaron 67 candidatos a la Asamblea Nacional (6), estos últimos realizaron resultados histórica… mente bajos, que van del 0,01% al 0,1% (7).

Si un 99.9% de los venezolanos (chavistas o de oposición) rechazan los análisis y las propuestas de los miembros del «chavismo crítico», ¿por qué entonces esta visión se impone en el debate sobre Venezuela en una parte de la izquierda francesa? ¿Es porque esta última encuentra en estas críticas que entiende, una manera de separarse de una revolución que le escapa y cuyo alcance no mide?

Existe una expresión idiomática en francés equivalente a “ni con dios, ni con el diablo”. Se dice literalmente “mitad higo, mitad”. En el caso del pensamiento “mitad higos mitad uvas” («mi-figue mi-raisin») consiste en equiparar posiciones políticas adversas y desiguales.

Y sin embargo, incluso esta expresión idiomática típicamente francesa («mi-figue mi-raisin») tiende a hacernos olvidar que Francia es un país de uva, cuya producción es 2.000 veces superior a la producción de higo (8).

Todo el mundo convendrá que si se para la producción de higo no representaría un duro golpe para nuestra economía, la de la uva, en cambio, destruiría una gran parte de nuestros campos.

A nadie se le ocurriría la idea de poner en pie de igualdad estas dos producciones agrícolas. Sin embargo, casualidad de las cifras, el chavismo cuenta también 2.000 veces más votantes que Marea Socialista y su chavismo crítico, y a pesar de eso el higo blando consigue colocarse al nivel de la uva.

El pensamiento “mitad higos mitad uvas”, si se adapta perfectamente a los esquemas de pensamientos intelectuales, es impropio a la toma de decisión política en donde se es elegido para decidir entre distintas opciones políticas. Es de hecho, el mejor aliado de la derecha más reaccionaria.

Porque se esconde detrás de la ilusión de una tercera vía en un contexto sumamente bipolar invocando la libertad virtual del pueblo de rechazar las dos únicas opciones políticas creíbles que se ofrecen, dicho pensamiento participa en realdad a la justificación de las estrategias antidemocráticas de la oposición venezolana.

Este pensamiento abunda en algunos sectores de la izquierda de oposición, alejados desde hace mucho tiempo de los centros de poder y de la toma de decisiones.

Es el reflejo de una izquierda ONGizada e intelectualizada cuyo objetivo no es la toma del poder y el cambio social, sino la crítica permanente de las situaciones presentes.

No es sorprendente encontrar de manera recurrente en Francia y Europa, la argumentación de estos actores sin responsabilidad política ni legitimidad democrática.

La mayoría de las ONG « desplegadas » en los países progresistas de América Latina incluyendo Venezuela son en realidad los voceros internacionales de las tesis de la oposición, cuando no imponen la agenda política de los países extranjeros o grupos económicos que las financian.

Estas organizaciones secuestran la palabra de categorías sociales, apropiándose de su representación sin ningún control democrático. Dan así la ilusión de defender un pueblo o segmentos de la sociedad mientras que en realidad, sólo combaten por conceptos e ideales sin escuchar a los ciudadanos ni tener en cuenta sus reivindicaciones.

Si no tienen ningún impacto en los países sobre los cuales producen sus informes, encuentran un eco sistemático en una parte de la izquierda occidental, a su vez demasiado refugiada en asociaciones o en la Universidad.

Si la mayoría de las ONG se oponen a los gobiernos progresistas de América Latina, es también bajo la influencia de dos factores.

En primer lugar, con la toma de poder de movimientos populistas, un número no desdeñable de miembros de estas organizaciones fueron cooptados por el aparato estatal, debido a la promiscuidad entre su lucha y el proyecto político legitimado por las urnas.

Algunos miembros decidieron entonces que el espacio abierto por el poder era el lugar ideal para hacer avanzar sus ideas a pesar de las contradicciones políticas existentes y olvidaron la crítica permanente para la construcción política.

Aquellos que permanecieron al margen del nuevo momento político han levantado el velo sobre el papel que tenían en el viejo sistema de casta: el de cuerpos constituidos de la protesta, es decir de un espacio de críticas inofensivas que permite al sistema capitalista mantener la ilusión de la democracia.

Si este tipo de estructuras puede tener un papel positivo cuando el poder sólo favorece una élite, son totalmente inadecuadas cuando un gobierno se vuelve hacia la defensa del interés general.

En segundo lugar, se tiende a olvidar que los documentos publicados por algunas ONG son el resultado de un trabajo elaborado por personas que tienen sus propias posiciones políticas en la sociedad que supuestamente deben analizar.

EL MEJOR ALIADO DE LA DERECHA ES UNA IZQUIERDA “NI CHICHA, NI LIMONÁ”, COMO EL PSOE O PODEMOS EN ESPAÑA

Por ejemplo, en la época en que Robert Ménard no representaba aún el ala más radical del Front National de Le Pen (9), y en dónde muchos medios de comunicación y políticos se hacían eco de los informes de Reporteros Sin Fronteras sobre Venezuela, absolutamente nadie sabía que el corresponsal de RSF en Venezuela era un opositor furibundo, financiado por el Gobierno de USA a través de la Nacional Endowment for Democracy (NED) (10).

Este tipo de ejemplo abunda en Venezuela y en América Latina. Y sin embargo, una vez pasado el Océano Atlántico, sus puntos de vista serán admitidos con la mayor credulidad en nombre de la defensa de grandes ideales como la democracia, los derechos humanos o la libertad de la prensa (11).

No se trata obviamente de impedir a quien quiera que sea de pensar o emitir opiniones sobre Venezuela o sobre cualquier otro país, sino de presentar la fuente de esas informaciones y esas críticas en su justo lugar, y no subestimar nunca la capacidad del pueblo para juzgar de su propia condición, como fue el caso en Venezuela en el voto del 30 de julio de 2017 para elegir los diputados a la Asamblea Constituyente.

Así, cuando se escucha que esta Asamblea constitutiva o incluso Nicolas Maduro no tendrían más legitimidad, como lo claman al unísono la derecha más radical y un grupo de políticos disfrazados en “intelectuales de izquierda” (12), tenemos derecho a preguntarnos que representan, a sus ojos, los 8.089.320 electores chavistas que se desplazaron a las urnas para la elección de los diputados a la Asamblea Constituyente.

La oposición decidió boicotear la elección, los electores que votaron el 30 de julio de 2017 lo hicieron para señalar su adhesión a la propuesta política del Presidente Maduro.

Esto representa un 41,53% de los inscritos, es decir un número mayor que el que, en 2000, había ratificado por referéndum la anterior constitución (30,17% de los inscritos) (13). ¿Hay una legitimidad de dos velocidades?

Numerosos dirigentes de todo el mundo quisieran por cierto beneficiarse de tal apoyo popular y de esa legitimidad democrática. Recordemos que los presidentes de Colombia Juan Manuel Santos, de Argentina Mauricio Macri, o de México Enrique Peña Nieto, todos feroces opositores a Nicolás Maduro fueron elegidos con sólo 24% de los inscritos de su país.

Sin hablar de Michel Temer, que no recibió ningún voto popular para ocupar la Presidencia de Brasil. No es la coherencia política que sofoca los opositores a la revolución bolivariana.

¿Por qué aquellos que no reconocen esta fuerza chavista no denuncian entonces «la ilegitimidad» del presidente francés, Emmanuel Macron, elegido con el 43,6% de los inscritos, es decir un resultado comparable a la última elección venezolana, y sin boicot de la votación por parte de sus opositores?

Una vez más, es difícil imaginar que una serie de países, como fue el caso para Venezuela, no reconozcan los resultados de la elección francesa, y por lo tanto el presidente en ejercicio, en vista de la «escasa participación».

En este «dos pesos, dos medidas», vemos que se trata de un ataque político que no tiene en cuenta la legitimidad democrática que confiere el pueblo a sus representantes.

Las críticas sobre la ilegitimidad del gobierno venezolano procedentes de cierta izquierda o de organizaciones no gubernamentales nos preocupan extremadamente, ya que revelan sobre todo su rechazo de la democracia y su incapacidad para comprender las motivaciones del pueblo cuyos intereses pretenden representar.

Los últimos acontecimientos en Venezuela nos fuerzan a cuestionarnos sobre el lugar que deben ocupar, en nuestra democracia, las organizaciones políticas o algunos cuerpos intermedios cuando éstos se trasladan completamente de las preocupaciones populares, y sólo funcionan por una ideología completamente alejada de la realidad social.

Eso nos interpela también sobre la falta de legitimidad democrática de estas organizaciones cuando ellas pretenden hablar en nombre de personas que, no solamente, no se sienten representadas por estas organizaciones sino que, al contrario, legitiman el poder que éstas pretenden denunciar. Sobre este punto como sobre muchos otros, Venezuela no terminó de invitarnos a cuestionar nuestra propia realidad política.

Notas del autor

(1) No todos los trotskistas venezolanos se ajustan a esta tendencia. Así Stálin Pérez Borges, cofundador de C-Cura, luego de Marea Clasista y Socialista, luego de Marea Socialista, tomó distancias con sus antiguos camaradas y fundó la Liga Unitaria Chavista Socialista (LUCHAS), movimiento trotskista crítico, pero que sigue apoyando la Revolución Bolivariana.

Además hacemos hincapié en que, vista la arrogancia de algunos de sus dirigentes, una nueva escisión está amaneciendo en el «chavismo crítico». Asunto que pueden seguir quienes tienen tiempo que perder.

(2) Un número bastante limitado de estos ministros hizo defección en los primeros años del chavismo, incorporándose a la oposición de derecha. Es el caso de Luis Miquilena, Francisco Usón y Alfredo Peña por ejemplo

(3) Ver el memorándum en https://search.wikileaks.org/plusd/cables/06CARACAS3356_a.html

(4) En Argentina, el Frente de Izquierda (3,43%) llamó a abstenerse a la segunda vuelta que favoreció la victoria de Mauricio Macri de apenas un 2.68%. Las consecuencias dañinas de la vuelta a la era neoliberal decidida por el nuevo presidente son catastróficas para el pueblo argentino.

(5) Jacques Cheminade es un franco-argentino nacido en 1941, presidente desde 1996 del partido Solidaridad y progreso, liado al grupo de Lyndon LaRouche. Se presentó a las elecciones presidenciales francesas de 1995, 2012 y 2017. En esa última, obtuvo 65 000 votos, osea 0,18%.

(6) Ver la lista de candidatos en https://www.aporrea.org/poderpopular/a217218.html

(7) Ver los resultados de las elecciones en http://www.cne.gob.ve

(8) 3.000 toneladas de higos producidos en 2016 contra 6.247.000 de uvas. Ver http://ec.europa.eu/eurostat/fr/home

(9) Según las palabras de Louis Alliot, diputado y vicepresidente del Frente Nacional, ver http://lelab.europe1.fr/Pour-Louis-Aliot-vice-president-du-FN-Robert-Menard-s-entoure-de-gens-beaucoup-plus-radicaux-que-ne-le-sera-jamais-le-FN-14422

(10) Nadie excepto quizá Robert Ménard pero este no es el tema.

(11) Punto de vista admitido también en organizaciones internacionales. Así la ONU acaba de emitir un comunicado bastante negativo sobre la situación en Venezuela.

Sin embargo, la ONU no envió a ningún investigador sobre el terreno y, según su propia confesión, se basó en los testimonios de las ONG y de la ex fiscal de la República, opositora política de Nicolás Maduro, Luisa Ortega.

(12) Ver «El llamado internacional a frenar la escalada de violencia en Venezuela», en el portal de la derecha venezolana la más radical, LaPatilla.com ¿Coincidencia?

(13) Un 30,17% de los inscritos habían votado en favor de la nueva Constitución, 11,86% se oponían. El resto se abstuvo o votó nulo.

http://www.romainmigus.com/2017/08/la-pensee-mi-figue-mi-raisin-de-la.html


“La amenaza por parte de Donald Trump de una intervención militar en Venezuela ha convertido en rehenes a la oposición del país y a los ‘neocons’ estadounidenses”, opina el analista político francés Bruno Guigue.

LO MÁS REPUGNANTE DE ESTOS PERSONAJES, ES QUE ALGUNOS MILITAN EN PARTIDOS ADSCRITOS A LA INTERNACIONAL SOCIALISTA. (ASÍ SE ENTIENDE POR QUÉ “SUCIALISTAS” COMO TONY BLAIR, FELIPE GONZÁLEZ O MICHELLE BACHELET APOYAN GOLPES DE ESTADO O SON RESPONSABLES DE TERRORISMO, ADEMÁS DE CRÍMENES DE GUERRA)

RT France: Donald Trump habla una posible intervención militar en Venezuela. ¿Ve usted alguna posibilidad real de que se produzca esa agresión?

Bruno Guigue (B. G.): La verdad, no lo creo en las circunstancias actuales. La elección de la Asamblea Nacional Constituyente fue un éxito para el movimiento chavista y para la democracia venezolana. Con 8.1 millones de votantes y una tasa de participación del 41,5% es uno de los mejores resultados electorales alcanzados por la Revolución Bolivariana.

BRUNO GUIGUE FUE EL AUTOR, ENTRE OTRAS MUCHAS DELICIAS, DE UNA MEMORABLE CARTA ABIERTA A FRANÇOIS HOLLANDE, AL QUE LLAMÓ “EL FRANKENSTEIN DE LA REPÚBLICA”

Además, la mayoría de los estados de la región han criticado la amenaza del presidente de EEUU. Al poner en peligro la soberanía e independencia de un nación, Trump rema contra la corriente con el único propósito de satisfacer la derecha opositora y a los neoconservadores estadounidenses. Una comedia de cara a la galería.

RT : La clase política europea evalúa de diferentes maneras lo que está ocurriendo en Venezuela. ¿Cómo interpreta estos acontecimientos?

B. G: Hay dos aspectos clave en esta crisis y la mayoría de los comentaristas tienen cuidado en no vincular las dos caras de esa moneda.

En primer lugar, Venezuela, la crisis política se ha detenido, aunque temporalmente, ante el éxito de las elecciones de la Asamblea Constituyente.

Pero esa derecha opositora que apoya Washington no se ha cruzado de brazos, pero se ha visto obligada a admitir que ahora mismo ha perdido políticamente la partida.

No obstante, existe también una crisis económica que no parece que se pueda resolver a corto plazo y que los enemigos internos y externos de la revolución bolivariana aprovechan, para tratar de socavar la legitimidad del gobierno.

Sin embargo, esta crisis, de hecho, la alienta y la mantiene deliberadamente una buena parte de las élites empresariales y la alta burguesía, que importan artículos de lujo, pagando en dólares, mientras impiden por todos los medios que los artículos de primera necesidad lleguen a los supermercados de los barrios más populares.

Este sabotaje, unido al desabastecimiento, es una forma de guerra económica declarada contra las clases trabajadoras y un arma desestabilizadora. Algo muy preocupante, porque debemos recordar que el mismo método se aplicó contra el gobierno de Salvador Allende en Chile en 1973.

En América Latina, nadie olvida el siniestro papel jugado por Washington en los golpes de estado que colocaron en el poder a las peores tiranías, las más asesinas, que se recuerdan en el continente.

LATINOAMÉRICA NO DEBE OLVIDAR QUE EEUU APOYÓ TODOS LOS GOLPES DE ESTADO QUE LLEVARON AL PODER A LAS DICTADURAS MÁS CRIMINALES DE LA HISTORIA. TODOS LOS GOBIERNOS YANQUIS, DESDE EL SIGLO XIX, COLABORARON EN EL MAYOR GENOCIDIO DE LA HISTORIA, PERPETRADO EN LATINOAMÉRICA 

RT: El presidente venezolano, Nicolás Maduro, es a menudo tachado de dictador por las autoridades europeas y estadounidenses, junto a sus medios informativos. ¿Está justificado ese apelativo?

B. G .: Esa acusación es, simplemente, grotesca. ¿Cómo se puede llamar a un dictador a un jefe de Estado elegido democráticamente, que invita al pueblo a elegir una Asamblea Constituyente?

Desde la primera elección de Hugo Chávez en 1998, ¡han habido 19 elecciones en Venezuela! Lo que es sorprendente, desde el punto de vista histórico, es más bien la paciencia y la moderación del poder legítimo contra los repetidos intentos de golpe de Estado, el sabotaje y la desestabilización orquestada por la oposición reaccionaria, que no perdona que el sistema político actual haya suprimido los ingresos del petróleo que le llegaban a esa burguesía enriquecida, para redistribuirlos entre las clases trabajadoras. ¿Dictador? Resulta cómico si no fuera un tema muy serio.

RT: Junto con Venezuela, EEUU ha elevado el tono contra la RPDC. ¿Otra comedia verbal o algo más peligroso?

B. G: El juego de la retórica no llegará al terreno militar. Creo que este será el caso, teniendo en cuenta las recientes declaraciones del gobierno chino. Pekín aprobó la resolución del Consejo de Seguridad de imponer nuevas sanciones al gobierno de Kim Jong Un, pero no creo que Xi Jing Ping tolere el uso de la fuerza en las barbas de China, atacando a un estado soberano aunque bastante osado y nada dócil.

Dado que es inconcebible que Pyongyang tome la iniciativa de comenzar las hostilidades (ya ha matizado que no atacará Guam), significa que Washington asumiría unos enormes riesgos infligiendo un correctivo a la RPDC. Francamente, es poco probable.

El imperialismo estadounidense alcanzó sus límites objetivos y hoy resulta obvio, tanto en Corea como en Siria. Los Estados Unidos tratan de compensar esta pérdida de influencia política y belicista aumentando el tono y el énfasis en sus habituales amenazas, algo bastante comprensible en sus dirigentes.

https://francais.rt.com/opinions/42029-intervention-militaire-americaine-venezuela-probablement-esbroufe

NOTA DEL ADMINISTRADOR.- La Carta a Hollande de Bruno Guigue, puedes leerla AQUÍ


Gracias a los servicios policiales de inteligencia pudo neutralizarse en Venezuela un plan terrorista para asaltar el Palacio de Miraflores, sede del gobierno.

Los expertos de esos organismos de seguridad detectó símbolos en las calles del oeste de Caracas que evidenciaban dicha estrategia golpista.


El presidente del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), Maikel Moreno, presentó este martes ante la Asamblea Nacional Constituyente (ANC) una propuesta para evaluar la extensión de pena máxima a quienes cometan delitos de asesinato, terrorismo y traición a la patria.

CUANDO LA OPOSICIÓN SE CONVIERTE EN UN PATROCINADOR DE LA VIOLENCIA Y EL TERROR, LA JUSTICIA DEBE ADOPTAR MEDIDAS RADICALES ÑARA PROTEGER LA VIDA DE LOS CIUDADANOS/AS

Desde el Hemiciclo Protocolar del Palacio Federal Legislativo, en Caracas, en donde se realizó la sesión extraordinaria de la ANC, Moreno indicó que la pena de delitos graves que tanto daño le hacen a la sociedad venezolana deben cumplir una pena de más de 50 años.

Precisó que el tope de la pena máxima establecida por la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, de 30 años, no corresponde a la magnitud del daño causado.

Asimismo, pidió revisar con claridad el incremento de la pena al delito de corrupción. “La corrupción administrativa merece el castigo severo de la ley, no podemos seguir permitiendo que los enemigos de la patria sean quienes se enriquezcan de manera desmedida y luego quieran legitimar sus capitales en otros países utilizando la bandera de libertad”, expresó en transmisión de ANTV.

Ante este proceso, también consideró necesario revisar la exhaustiva de los cuerpos policiales.

Al respecto, propuso crear una autoridad única especial de inspección que “permita revisar todos y cada uno de los ingreso de los nuevos integrantes en cualquier cuerpo policial del país que permita controlar la calidad de quienes tiene la tarea de garantizar la la seguridad de todos los ciudadanos”, acotó.

“Presto estamos para consolidar con ustedes una revisión exhaustiva del sistema judicial. Hoy muchos funcionarios de nuestras distintas dependencias están atento de esta intervención porque tiene la fe y el convencimiento de que esta Asamblea Nacional Constituyente será el mejor espacio para reconocer la íntegra labor de nuestros tribunales y que se escuche la voz que permita reconocer la verdad y la justicia”, dijo.

SEGUIR LEYENDO


A lo largo de la historia reciente, el expolio estadounidense en Latinoamérica del oro, la plata, el cobre y de todos los recursos energéticos, fue constante, especialmente en Venezuela, hasta que la Revolución de Hugo Chávez nacionalizó PDVSA y los beneficios pasaron a manos del pueblo bolivariano.

CAPRILES, LÓPEZ, BORGES, MACHADO, SON TAN CRIMINALES COMO JUAN VICENTE GÓMEZ, “LA VERGÜENZA DE TÁCHIRA”

Recordemos que en 1908, Juan Vicente Gómez, un rico hacendado de Táchira, da un golpe de estado y derroca al presidente Cipriano Castro.

Tres días después llegaron unos buques norteamericanos a La Guaira para apoyar al “gobierno de transición”.

Y pocas semanas después, Gómez es designado Presidente Provisional de Venezuela, entregando la práctica totalidad de la explotación petrolífera a la Caribbean Petroleum Co, creada unos meses antes en New York.

Ese año comenzó el saqueo secular del crudo venezolano, el oro negro. De la nación bolivariana se llevaron miles de millones de barriles de petróleo a precio de salddo o regalados. Es decir, Venezuela no tenía en la práctica ninguna ganancia.

Desde 1912, toda la explotación petrolera en Venezuela quedó en manos de la empresa anglo-holandesa Royal Dutch Shell y de la estadounidense Standard Oil.

A finales de aquel año, la citada Caribbean Petroleum pasó al control de la Royal Dutch Shell, la cual inicia, además del negocio de asfalto, exploraciones en la búsqueda de petróleo.

Tras la llegada al poder del Comandante Chávez, en 1999, las aspiraciones de todos los presidentes de los EEUU no ha sido otras que recuperar el control del oro negro de Venezuela y de la empresa PDVSA.

Donald Trump sabe que Rusia ha firmado varios acuerdos petrolíferos con Venezuela, precisamente para impedir cualquier asomo de expolio en el futuro.

¿Será tan inepto como para decretar sanciones contra el crudo venezolano?


Todos merecen morir: Militantes opositores de Caracas juran tomar las armas con Cócteles Molotov”, tituló ayer el Chicago Tribune su artículo sobre los acontecimientos en Venezuela y, por primera vez, desde abril, un medio de gran circulación en Estados Unidos reveló el verdadero rostro de la oposición venezolana.

UN OPOSITOR “PACÍFICO” LANZA UN CÓCTEL MOLOTOV DURANTE UNA PROTESTA EN CARACAS, EL 20 DE JULIO DE 2017. FOTO: RONALDO SCHEMIDT / AFP/ GETTY IMAGES.

La maquinaria mediática internacional ha presentado hasta hartazgo como embajadores pacíficos y legítimos del cambio en el país sudamericano, pero la realidad es otra muy distinta.

Los verdaderos objetivos  —la ingobernabilidad política y el caos para presionar la salida del Presidente Nicolás Maduro—, “se les ha ido de las manos”, admite un dirigente opositor. Mientras, sectores cada vez más amplios de la población, incluidos muchos de las filas que adversan al gobierno, reclaman desesperadamente la paz.

“Estaba tranquilo el sótano húmedo del noroeste de Caracas, donde docenas de jóvenes y mujeres se sientan en el suelo y ensamblan sus armas. Vierten asfalto, gasolina y pintura en botellas de cerveza, y atan nudos en tiras de tela para hacer mechas”, describe la periodista Noris Soto, corresponsal de Bloomberg, que firma la nota.

“Todos ellos merecen morir”, dijo uno de los fabricantes de bombas, mientras rellena un frasco de gasolina, refiriéndose a las fuerzas de seguridad venezolana.

Es demasiado pronto para saber si realmente van a seguir adelante con sus amenazas, pero la audaz conversación es “una señal preocupante para los líderes de la oposición dominante que han emitido instrucciones —súplicas, recientemente— para que las manifestaciones y las marchas sean pacíficas”.

Pero esos llamados caen cada vez más en oídos sordos, añade Chicago Tribune. “Los activistas enmascarados lanzan sus bombas caseras, rocas, jarras llenas de heces, cualquier cosa que puedan conseguir. Han asaltado edificios de oficinas, destruido las ventanas de las tiendas y bloqueado los caminos.”

“No sabemos exactamente cómo controlarlos y tenemos miedo de que esto se pueda ir de las manos y dañar nuestra lucha”, dijo el diputado de la Asamblea Nacional, Ángel Alvarado, un viejo enemigo de Maduro y su predecesor y mentor, Hugo Chávez. “Estos muchachos radicales son un peligro”.

Chicago Tribune describe a estos “muchachos” como “agitadores vestidos con cascos de moto y bicicleta, gafas de natación y máscaras de gas, algunos llevan escudos hechos de antiguas patinetas”.

“Estamos dispuestos a salir con armas, para enfrentarlos como iguales”, le dijo uno de ellos a la periodista, negado a dar su nombre y describiéndose solo como un luchador anti-Maduro de una familia de clase media. “La protesta debe evolucionar”.

Chicago Tribune recuerda los reclamos de paz del Presidente Maduro, que frente a esta arremetida de la violencia ha propuesta la elección de una Asamblea Nacional Constituyente el próximo 30 de julio: “Lo que estamos decidiendo aquí es que la próxima semana se decide la paz o la guerra, la violencia o la Asamblea Constituyente”.

http://www.cubadebate.cu/noticias/2017/07/27/chicago-tribune-sobre-opositores-venezolanos-ellos-no-son-resistencia-son-matones/


El presidente venezolano fustigó el comunicado de la alianza opositora, que, afirma, justifica la intimidación bélica estadounidense y no dice “ni una sola palabra para defender el derecho a la paz de esta tierra sagrada”


El titular del ministerio venezolano de Defensa, Vladimir Padrino López, aseguró que “se terminaron aparentemente todos los métodos del golpe suave” contra el gobierno venezolano, “y el imperio norteamericano se ha quitado la careta para ir ya por la vía directa de la agresión militar”.


La Fuerza Armada Nacional Bolivariana (FANB) ofreció un balance de la captura de 18 personas implicadas en el ataque al Fuerte de Paramacay, de Valencia, Venezuela, sucedido el pasado 6 de agosto. teleSUR


Este sábado, el canciller Jorge Arreaza dio a conocer la postura de la República Bolivariana Venezuela ante las amenazas hechas por el presidente estadounidense Donald Trump, quien el pasado viernes aseguró que su gobierno no descarta una intervención militar contra la nación suramericana.

Arreaza aseguró que tales dichos de Trump violan los principios consagrados en la Organización de las Naciones Unidas (ONU) el derecho internacional, además de que representan una amenaza directa contra la paz, la estabilidad, la independencia, la unidad territorial, la soberanía y el derecho a la autodeterminación de su país a un día de que el presidente Maduro reiterara su llamado al diálogo y a la cooperación sobre la base del respeto mutuo.

Además, se advierte en el comunicado que una intervención de este tipo afectaría permanentemente la estabilidad de la región. teleSUR


La República Bolivariana de Venezuela repudia el seudo informe emitido por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos sobre la situación de los DDHH en nuestro país que –nuevamente- incurre de manera consciente en la mentira, en señalamientos infundados, tendenciosos y la difusión de falsos supuestos sobre la realidad venezolana.

La instrumentalización de la Oficina del Alto Comisionado con fines políticos para agredir a Venezuela, desvirtuando los loables fines de esta instancia, se ha convertido lamentablemente en una penosa costumbre durante los últimos tiempos.

La utilización de falsas noticias difundidas por inescrupulosos medios de comunicación, sin comprobación alguna, y el uso del doble rasero en materia de DDHH., nuevamente expresan una posición parcializada, vergonzosa y violatoria de la soberanía de Venezuela y del Derecho Internacional.

Es repudiable que la Oficina del Alto Comisionado insista en engañar abiertamente a la comunidad internacional acerca de los sucesos de violencia perpetrados por un sector de la oposición venezolana desde abril del presente año, haciendo caso omiso de la abundante, esclarecedora y fidedigna documentación que el Estado venezolano ha suministrado a esa Oficina, en la que se demuestra la responsabilidad de los dirigentes opositores en la organización, promoción y financiamiento de actos violentos que han arrojado un doloroso saldo de más de un centenar de personas fallecidas, miles de heridos e incontables daños y sufrimientos al pueblo venezolano.

Y es más grave aún que la Oficina del Alto Comisionado no exprese ninguna solidaridad con las víctimas de esta estrategia política violenta y criminal, cuyo único fin es derrocar al Gobierno legítimo de la República Bolivariana de Venezuela.

Es reprobable éticamente que el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Derechos Humanos, con base en un informe incompleto, no concluido oficialmente, basado en opiniones recogidas en entrevistas supuestamente hechas por un autodenominado “equipo de expertos” afirme la existencia de “violaciones masivas” a los DDHH y presente semejante patraña al mundo como conclusiones de la Organización de Naciones Unidas, comprometiendo así el buen nombre y la reputación de esta organización y sus Estados miembros.

Las espurias conclusiones del auto denominado “equipo de expertos de la ONU” avaladas por el Alto Comisionado han lesionado seriamente la probidad, la imparcialidad, la equidad, la honradez y la buena fe que debe privar en las actuaciones de dicha Oficina, y representan un peligros precedente para la Naciones Unidas.

Esto sucede a pocos días de la exitosa instalación de la soberana y legítima Asamblea Nacional Constituyente en Venezuela, y cuando la tranquilidad y el sosiego retorna a las calles, y cuando la oposición venezolana –tras el fracaso de esta arremetida violenta- anuncia su retorno al camino electoral y constitucional al decidir participar en las elecciones regionales del próximo 10 de diciembre.

La República Bolivariana expresa su absoluto desconocimiento de este documento ilegal utilizado para imponer una opinión basada en un enfoque ruin y parcializado por parte de la Oficina del Alto Comisionado, y realizará las gestiones diplomáticas a que hubiere lugar para denunciar esta nueva agresión contra nuestro pueblo y nuestro país, desde una instancia que debería servir con equilibrio y ponderación, a la protección de los derechos humanos en el mundo.

La República Bolivariana de Venezuela – ahora inmersa en un proceso constituyente popular- ratifica su compromiso con la paz, la promoción del diálogo entre todos los sectores del país, la tolerancia política y el pleno respeto a los derechos humanos, condiciones esenciales para solventar los problemas que nos aquejan.


En los últimos días, en coincidencia con la decisión de Cambiemos de hacer de Venezuela uno de sus ejes de campaña, fui sometido a un ataque sin precedentes desde las ciudadelas de la oligarquía mediática argentina a propósito de mis opiniones acerca de lo que está ocurriendo en aquel país.

LA MAFIA MEDIÁTICA OCCIDENTAL DEFIENDE, APOYA Y SOSTIENE EL TERRORISMO Y LOS GOLPES DE ESTADO COMO FÓRMULAS “DEMOCRÁTICAS” PARA DERRIBAR GOBIERNOS INCÓMODOS PARA WASHINGTON Y BRUSELAS

Periodistas y académicos unieron sus fuerzas para no sólo disentir con mis ideas sino también para lanzar toda suerte de agravios sobre mi persona. No tiene sentido referirme a cada uno de sus autores por separado, y esto por dos razones.

Primero, porque en el fondo su discurso es el mismo: variantes de un mismo guión dictado desde Washington, reciclado por sus acólitos neocoloniales y lanzado por ellos a través de los “medios independientes” (¿independientes de quiénes?) para hostilizar a quienes piensan distinto.

Segundo, porque individualizarlos sería conferirles a los autores de tales libelos una dignidad que su estatura intelectual y moral hace totalmente inmerecida. Dicho esto, en lo que sigue, va mi respuesta.

1.- En Venezuela la oposición está compuesta por dos sectores. Uno, que acepta al diálogo con el gobierno. Otro, totalmente opuesto a él y dispuesto a quebrar el orden constitucional y derrocar a Nicolás Maduro apelando a cualquier recurso, legal o ilegal.

Desgraciadamente, esta fracción ha sido la que hasta la semana pasada ha hegemonizado la oposición, amenazando al sector dialoguista con una brutal represalia si cedía a los llamados del gobierno. (1)

Negociar con éste equivalía, para los violentos, a una infame traición a la patria, merecedora de los peores castigos.

Este grupo extremista y fascista hasta el tuétano, venía conspirando contra la democracia desde el fallido golpe de estado del 11 de abril del 2002 y sus principales líderes: Leopoldo López, Henrique Capriles, Antonio Ledezma, Freddy Guevara, Julio Borges y María Corina Machado apoyaron abiertamente aquel golpe.

LOS IMPULSORES DE GOLPES DE ESTADO, ASESINATOS, VIOLENCIA Y DESABASTECIMIENTO, APRUEBAN UNA LEY DE “IMPUNIDAD” PARA SUS CRÍMENES A LA QUE LLAMA “DE RECONCILIACIÓN”

Machado, una de las “demócratas” de hoy, fue firmante del Acta de Juramentación de la nueva junta de gobierno presidida por el empresario Pedro Carmona Estanga.

En dicha acta se cancelaban las libertades públicas, se abolían todas las leyes producidas por el chavismo y se decretaba la cesación en sus cargos de todas las autoridades electas y de los parlamentarios y ediles del país.

Estos fascistas fueron los que, bajo el liderazgo de Leopoldo López, organizarían la sedición de febrero del 2014 –significativamente llamada “Operación Salida”- una vez consumada la derrota del candidato Henrique Capriles en las elecciones presidenciales convocadas luego de la muerte de Hugo Chávez.

La “Operación Salida” adoptó las tácticas violentas de control de la calle aconsejadas en diversos manuales de la CIA y en la obra de uno de sus máximos teóricos, Eugene Sharp.

Aquellas contemplaban la realización de atentados de todo tipo a instalaciones públicas, autobuses, erección de barricadas armadas (“guarimbas”) impidiendo que la gente saliera de sus hogares y matanza indiscriminada de personas para aterrorizar a la población. A diario López declaraba que esta insurrección sólo cesaría con la renuncia de Maduro.

Finalmente se restableció el orden público, pero con un saldo luctuoso de 43 muertos. López fue apresado y enviado a la justicia donde, como veremos más abajo, recibió una moderada condena, desproporcionada en relación a los crímenes cometidos.

Este mismo grupo es el que en abril de este año relanzó la segunda fase de la estrategia insurreccional, pero incrementando exponencialmente la violencia de sus actos e introduciendo macabras innovaciones en sus tácticas de “oposición democrática”: arrojar bombas incendiarias sobre jardines infantiles y hospitales y, como en los viejos tiempos de la Inquisición, quemando vivas a personas cuyo pecado fuese tener el color de piel incorrecto según el criterio de los terroristas.

Cuando al describir este deplorable escenario utilicé la expresión “aplastar a la oposición” era obvio para cualquier lector atento de mi artículo que me estaba refiriendo a este sector y no a quienes deseaban una salida pacífica, como felizmente parece estar en marcha en estos últimos días.

Cualquier interpretación en contrario sólo puede ser producto de la mala fe. Pero fue dicha lectura la que originó la primera ronda de críticas e insultos.

2.- Si algo revela la monumental hipocresía de mis censores, es su sepulcral silencio a la hora de proponer alguna alternativa para detener la violencia en Venezuela.

Críticos que en su enorme mayoría no conocen ese país, que jamás estuvieron en él, ignoran su historia y no tienen amigos o parientes viviendo allí se dan el lujo de agraviar a quien piense de otra manera.

Mi preocupación obsesiva por el deterioro de una situación que podría desembocar en una orgía de muerte y destrucción se funda en la necesidad de evitar para Venezuela – y para los amigos que tengo en ambos lados, en el chavismo y en la vereda de enfrente- un final apocalíptico.

No es el caso de mis censores, a quienes en su condición de obedientes publicistas de la derecha – la de aquí y la de allá, y sobre todo la de “más allá”, en Washington- se les ordenó que descarguen toda su artillería contra quienes tuviéramos la osadía de defender el orden institucional en Venezuela.

ESTOS SON ALGUNOS DE LOS “TRABAJOS” DE LA MESA DE LA UNIDAD DEMOCRÁTICA QUE ALABAN WASHINGTON Y BRUSELAS

Mil veces hice la pregunta: ¿cómo se detiene la violencia iniciada, nuevamente por la derecha golpista, y ante la cual la respuesta del Estado fue débil e insuficiente?

Las respuestas casi siempre fueron evasivas, pero cuando les exigía mayores precisiones lo que decían era: “renuncia de Maduro y convocatoria a elecciones presidenciales.”

Es decir que estos severos críticos de mis opiniones, autoproclamados (pero inverosímiles) custodios de la libertad, los derechos humanos y la democracia, no son otra cosa que vergonzantes apologistas de la fracción terrorista de la oposición.

Lo que quieren estos furiosos escribas es nada menos que el triunfo de la sedición, la victoria de los golpistas, el retorno de los fascistas y la destrucción del Estado de derecho.

O sea, quieren exactamente lo mismo que la pandilla de López y sus compinches. Son, por lo tanto cómplices, cuando no autores intelectuales o legitimadores post bellum, de la barbarie desatada por la derecha. En su desesperación por acabar con el chavismo apelan a una retórica que sólo en apariencia es democrática.

Lo que hay debajo de sus huecas palabras es una afrenta a los valores humanísticos que dicen defender. Tendrán que hacerse cargo de su apología de la violencia.

Porque, en la reseca llanura de la política latinoamericana, con tantas “democracias” que empobrecen, marginan y lanzan a la desesperación a millones de personas, no sería de extrañar que fuera de Venezuela surjan grupos que, ante el ostensible vaciamiento del proyecto democrático, decidan también ellos apelar a la violencia para derrocar gobiernos que los hambrean y embrutecen.

Si los sedicentes custodios de la democracia aprobaron esa metodología en Venezuela, ¿la apoyarán también cuando se ensaye en otros países?

¿Qué van a decir entonces? ¿Que saquear, incendiar, matar y quemar vivas a personas está bien en Venezuela pero estaría mal en Colombia, Argentina, México?

¿No les suena un poquitín incoherente exaltar la vía insurreccional en contextos laboriosamente democráticos y que tanto costó construir?

3.- Decíamos más arriba que esta ofensiva se produce en momentos en que el gobierno argentino hizo de Venezuela uno de los ejes de su campaña electoral.

Este sábado fue la punta de lanza para suspender a Venezuela del Mercosur, violando las normas del Mercosur y la Carta Democrática establecida en el Protocolo de Ushuaia, y los ataques tienen que ver con eso pero también con algo más.

Obedientes, los escribidores y charlistas de los medios hegemónicos arremeten con saña contra cualquiera que defienda al gobierno legal, legítimo y constitucional de Nicolás Maduro.

La voz del amo imperial les exige que digan que su gobierno es una feroz dictadura, una manzana podrida en el cajón donde brillan las ejemplares democracias de Argentina, el Brasil del golpista Michel Temer, y Paraguay, dignas herederas de la democracia ateniense y sus grandes líderes como Pericles, Solón y Clístenes, que empalidecen cuando se los compara con sus actuales sucesores sudamericanos.

Tremenda dictadura la de Maduro en donde, seguramente al igual que en tiempos de Videla, Pinochet y Stroessner, sus opositores pueden ir a Estados Unidos para solicitar la intervención armada de ese país en Venezuela, como lo hiciera el presidente de la Asamblea Nacional Julio Borges en su visita al Jefe del Comando Sur, Almirante Kurt Tidd, y regresar al país sin ser molestado por las autoridades, conservar su inmunidad parlamentaria, ofrecer conferencias de prensa y entrevistas en numerosos medios nacionales e internacionales y proseguir con su actividad proselitista y destituyente sin ninguna clase de limitaciones.

Seguramente ocurriría lo mismo con los opositores en las dictaduras de Videla, Pinochet y Stroessner. Este es un ejemplo entre muchos otros. Uno más: en Venezuela la mayoría de los medios de comunicación son contrarios al gobierno y las grandes cadenas de noticias internacionales tienen sus corresponsales instalados en aquel país que día a día “malinforman” o “desinforman” al resto del mundo sobre lo que ocurre en Venezuela sin ninguna clase de restricciones.

Es que la “posverdad” y la “plusmentira” se convirtieron en monedas corrientes en los medios hegemónicos.

Conviene reproducir aquí lo que recientemente escribiera Boaventura de Sousa Santos, profesor de la Universidad de Wisconsin y uno de los más distinguidos sociólogos y juristas contemporáneos.

Después de firmar un manifiesto de intelectuales críticos del gobierno de Nicolás Maduro, de Sousa Santos sintió la necesidad de escribir un artículo porque, según sus palabras, “estoy alarmado con la parcialidad de la comunicación social europea, incluyendo la portuguesa, sobre la crisis de Venezuela, una distorsión que recorre todos los medios para demonizar un gobierno legítimamente electo, atizar el incendio social y político y legitimar una intervención extranjera de consecuencias incalculables.”

Y, poco más adelante, en ese mismo artículo, nuestro autor, cuya autoridad científica y moral convierte a mis críticos en deformes pigmeos, termina diciendo que: “El gobierno de la Revolución bolivariana es democráticamente legítimo. A lo largo de muchas elecciones durante los últimos veinte años, nunca ha dado señales de no respetar los resultados electorales. Ha perdido algunas elecciones y puede perder la próxima, y solo sería criticable si no respetara los resultados. Pero no se puede negar que el presidente Maduro tiene legitimidad constitucional para convocar la Asamblea Constituyente.”(2) Suficiente en relación a este tema.

LOS ESTUDIANTES Y PROFESORADO DE LA UNIVERSIDAD BRITÁNICA DE OXFORD, CALIFICARON A LA PRENSA ESPAÑOLA COMO LA DE MENOR CREDIBILIDAD DE TODA EUROPA

4.- Siempre en función de la dupla “posverdad-plus mentira” ninguno de los órganos de la oligarquía mediática que nos desinforma a diario en toda América Latina -incluyendo a “El País” de España, director de esta desafinada orquesta mediática- mencionó una noticia que ningún medio de comunicación “serio e independiente”, como gustan llamarse estas agencias de propaganda que hoy nos bombardean con sus falsedades, podría haber dejado pasar por alto.

En su conferencia de prensa del 1º de agosto el Secretario de Estado de Donald Trump, Rex Tillerson, anunció oficialmente que “estamos evaluando todas nuestras opciones de política acerca de lo que nosotros podemos hacer para crear un cambio de condiciones donde o bien Maduro decida que ya no tiene futuro y quiera marcharse por voluntad propia o nosotros podemos hacer que los procesos gubernamentales en Venezuela vuelvan a lo que marca su Constitución.” (3)

O sea: el Imperio, por boca de su encargado de relaciones exteriores, anuncia que está implicado en la concreción de un golpe de Estado en Venezuela y tan gravísima novedad es escandalosamente silenciada en los grandes medios, esos que dedican ríos de tinta y horas y más horas de radio y televisión para acusar y difamar a diestra y siniestra a quienes denuncian las maniobras del imperialismo y sus lugartenientes locales para destruir regímenes democráticos, como lo hicieron –para nombrar sólo los casos más resonantes- en Guatemala (1954), en Brasil (1964), en República Dominicana (1965), en Chile (1973), en Honduras (2009), en Paraguay (2012) y hace pocos meses en Brasil.

CON LA HABITUAL DESFACHATEZ DE LOS GOBIERNOS DE EE.UU., REX TILLERSON ADMITIÒ QUE WASHINGTON TRABAJA PARA DERROCAR A MADURO

Pocos días antes había sido el Director de la CIA, Mike Pompeo, quien declarase en su ponencia ante el Foro de Seguridad convocado por el Aspen Institute que “basta señalar que estamos muy esperanzados de que puede haber una transición en Venezuela, y nosotros -la CIA-, está dando lo mejor de sí para entender la dinámica allá para que podamos comunicársela a nuestro Departamento de Estado y a otros, los colombianos. Acabo de estar en Ciudad de México y en Bogotá, la semana antepasada, hablando exactamente sobre este tema, intentado ayudarles a entender las cosas que podrían hacer para obtener un mejor resultado para su rincón del mundo y nuestro rincón del mundo.”(4)

¡Al demonio con la soberanía nacional, la autodeterminación de los pueblos y la democracia!

Porque si al emperador no le gusta el gobierno que existe en algunas de las provincias del imperio lo derriba sin miramientos.

Y la prensa de todo el hemisferio, más la española, convenientemente aceitada y colonizada, acepta el engaño sin chistar y se esmera por blindar la ominosa noticia con la colaboración de los habituales saltimbanquis de los medios que dicen los que se les ordena decir, no importa lo que hayan dicho antes.

No es conveniente que el pueblo se entere de estos planes insurreccionales de la Casa Blanca que producen un daño irreparable a la credibilidad de la democracia porque esta sólo será respetada si sus resultados son del agrado del emperador.

Caso contrario el error se corrige con una ayudita de los boys de la CIA y la “embajada”. Mejor será que la población siga pensando que el imperio tiene su sede en Orlando y sus personajes más significativos son el Pato Donald y el Ratón Mickey, que la CIA es una vetusta leyenda soviética y los otros quince servicios de inteligencia de Estados Unidos productos de una alucinación colectiva que afectó irreparablemente los cerebros de Noam Chomsky, Howard Zinn, Tom Engelhardt, Michael Parenti, James Petras, Jim Cockcroft, Philip Agee y John Perkins.

Que no vaya a recordar ese pueblo que en el mayor acto terrorista de la historia Estados Unidos arrojó dos bombas atómicas sobre dos ciudades indefensas cuando Japón estaba vencido y que sí recuerde, en cambio, que Washington ha “exitosamente” exportado la democracia a Irak, Libia y Ucrania y ahora está tratando de hacer lo mismo en Siria y Venezuela.

En síntesis, que Estados Unidos es lo que Hollywood dice que es y que Julian Assange es el novio despechado de la hija de Donald Trump y por eso inunda al mundo con sus mentiras desde Wikileaks.

Se cumple lo que hace ya un siglo había pronosticado Gilbert K. Chesterton cuya cita pusimos como epígrafe a este escrito: los medios existen para impedir que la verdad sea dicha, que la verdad sea conocida. (5)

5 y final.- El torrente de mentiras, falsedades y ocultamientos de mis críticos, me obligaría a escribir un libro para desnudar toda y cada una de sus canalladas. No lo merecen.

Prefiero proseguir con mis análisis y no perder mi tiempo discutiendo una a una sus acusaciones y respondiendo a sus insultos. Pero haré una excepción en relación a una de sus más socorridas mentiras: la reiterada caracterización del líder fascista y golpista Leopoldo López cono un “preso político.”

En su afán por congraciarse con el imperio y la derecha vernácula los personeros de la oligarquía mediática insisten en el tema y, aún más, endiosan a ese personaje y a otros de su calaña como si fueran heroicos combatientes por la libertad.

¿Les suena la melodía? ¡Claro! Washington la empleó varias veces en el pasado: Combatientes por la libertad fueron los “exiliados” iraquíes que atestiguaron que el gobierno de su país estaba fabricando armas de destrucción masiva, a sabiendas de que tal cosa era una flagrante mentira.

Pero sus testimonios fueron decisivos para que el Congreso de EEUU aprobase la declaración de la guerra contra Irak junto a José María Aznar y Tony Blair, siniestros cómplices del engaño que todo el mundo sabía era tal. (6)

Antes habían utilizado la misma virtuosa categoría para exaltar la imagen de los “contras” nicaragüenses, convirtiendo a unos brutales mercenarios en heroicos luchadores por la democracia y los derechos humanos. Volvieron a hacer lo mismo con la “oposición democrática” a Gadaffi supuestamente bombardeada por este en Bengasi, un hecho que luego se demostró absolutamente falso pues el monitoreo satelital de la zona reveló que no existió tal bombardeo. (7)

Pero la mentira surtió efecto y las víctimas de ese supuesto ataque rápidamente se convirtieron en valerosos combatientes por la libertad.

Lo mismo está ocurriendo hoy en Venezuela, caracterizando como “preso político” a un señor como Leopoldo López que en realidad es un político preso, y que lo está por haber sido encontrado culpable del delito de sedición.

En Estados Unidos, por ejemplo, esto configura un crimen federal y puede llegar a ser purgado con prisión perpetua y hasta con la pena capital si es que en los incidentes promovidos por los sediciosos para alterar el orden institucional o derrocar a las autoridades constituidas se produjeran víctimas fatales.

Parecida es la pena contemplada en España (recordar el caso del Teniente Coronel Antonio Tejero, en 1981) a quien en principio se lo sancionó con prisión perpetua por haber intentado un incruento golpe de estado ocupando la sede de las Cortes, reteniendo a los diputados pero sin provocar el menor destrozo dentro y fuera del recinto.

La sanción a López, en cambio, fue mucho más benigna pese a los destrozos producidos y las muertes ocasionadas: 13 años, 9 meses, 7 días y 12 horas de prisión.

Con el ánimo de reducir la crispación política en vísperas de la Asamblea Nacional Constituyente la justicia venezolana le concedió el benefició de la prisión domiciliaria.

Tal como es habitual en estos casos su otorgamiento estaba regido por estrictas reglas, una de las cuales era abstenerse de hacer proselitismo político, norma que el líder golpista violó repetidamente y por eso fue devuelto a la cárcel.

Lo mismo ocurre en EEUU cuando un reo sale de la cárcel bajo “parole” y viola las condiciones de la libertad condicional. Nada nuevo.

El gobierno argentino, y otros de su mismo signo, insisten en la liberación del “preso político” Leopoldo López, mientras mantiene como prisionera política sin cargos y sin proceso, y en contra de los reclamos de Naciones Unidas y la Comisión Interamericana de Derecho Humanos, a Milagro Salta en la prisión de Alto Comedero, en Jujuy.

Sin embargo, bastó que yo dijera que el retorno a la cárcel de López se ajustaba a derecho y era lo que legalmente correspondía para que un tropel de críticos se abalanzaran de nueva cuenta contra mi persona, haciendo lugar inclusive a la inserción en una de esa notas de ataques soeces y agraviantes extraídos de los mensajes enviados en las redes sociales, algo que yo al menos nunca había visto antes y que expresa el grado de putrefacción moral a que han llegado las oligarquías mediáticas en la Argentina y Nuestra América. (8) ¡Dixit, et salvavi animam meam!

NOTAS

(1) Afortunadamente para la paz en Venezuela los líderes de Acción Democrática manifestaron días atrás que presentarían sus candidatos a las elecciones de gobernadores y alcaldes previstas para la segunda mitad de este año, rompiendo de ese modo el chantaje al que los tenía sometidos la fracción terrorista de la oposición. Es muy probable que en los próximos días otros partidos adopten la misma postura.

(2) Ver su “En defensa de Venezuela”, en La Jornada (México), 28 Julio 2017

(3)https://www.state.gov/secretary/remarks/2017/08/272979.htm . Fue también publicado en España por el periódico digital Público: http://www.publico.es/internacional/crisis-venezuela-secretario-eeuu-dice-estudiando-forma-derrocar-maduro.html

(4) https://red58.org/la-cia-confirma-que-est%C3%A1-trabajando-para-derrocar-a-venezuela-c485f0754487

(5) Me permito recomendar la lectura de algunos libros que permitirán comprender un poco mejor el mundo en que vivimos y el papel que en él desempeñan los medios: Pascual Serrano, “Desinformación. Como los medios ocultan al mundo” (Barcelona: Península, 2009) y del mismo autor, “Medios Violentos: Palabras e imágenes para el odio y la guerra” (Madrid: El Viejo Topo, 2008).Ver también Denis de Moraes, A batalha da mídia (Río de Janeiro, Pao e Rosas, 2009)

(6) Ver el magnífico documental “Iraq: a deadly deception” que prueba todo esto. Ir a: https://www.youtube.com/watch?v=3fNkeOZlM4U

(7) Ver al respecto: https://www.youtube.com/watch?v=XYesnOD6_gQ

(8) “Atilio Borón aplaudió los encarcelamientos de opositores en Venezuela y en Twitter le respondieron”, en https://www.clarin.com/mundo/atilio-boron-aplaudio-encarcelamientos-opositores-venezuela-twitter-respondieron_0_HkGhBMRU-.html

Fuente: Investig’Action


Venezuela hoy es un recipiente donde se ponen etiquetas como “dictadura“, “irrespeto a los derechos humanos“, “mal gobierno“, “falta de democracia“, “hambre“, “violencia” y “muerte“, identificándolas todas con el nombre del Gobierno de Nicolás Maduro, cuando no las endilgan al chavismo a secas.

LOS PRESUNTOS PROGRESISTAS COINCIDEN CON LA ULTRADERECHA, EXIGIENDO A LA REVOLUCIÓN BOLIVARIANA QUE RESPETE A QUIENES QUIEREN ELIMINAR TODAS LAS CONQUISTAS SOCIALES LOGRADAS BAJO INTENSA LUCHA POPULAR Y ADEMÁS QUE LIBERE A LOS RESPONSABLES DE DECENAS DE ASESINATOS, A LOS QUE TILDA DE PRESOS “POLÍTICOS”

Este recipiente por lo general se le tira a una fuerza política que sea fácilmente identificada con el chavismo para demonizarla.

Como se vio en la elección de España con la aparición de Podemos y su mal manejo de esta situación, con declaraciones tan lamentables como las de Pablo Iglesias, considerando a Leopoldo López un “preso político” por fomentar la destrucción del Ministerio Público en 2014.

Hoy este fenómeno se ha recrudecido, debido a la celeridad con la que Estados Unidos necesita imponer que Maduro es un dictador para avanzar con su agenda en Venezuela.

Ampliamente sabido es que cuando Barack Obama preparaba la invasión a Libia sucedió lo mismo con Gadafi, avalada por la izquierda y la derecha por igual. Y hoy ese país es un mercado de esclavos a cielo abierto.

Entonces se da la casualidad de que en América Latina comienza a suceder la misma maniobra en países como Brasil, Argentina y Ecuador, por citar los ejemplos más visibles donde el progresismo ha perdido completamente el poder y está en serios problemas para detener las reformas económicas neoliberales que se les vienen encima, como los recortes en programas sociales y la hipoteca del futuro de sus países vía deuda y privatizaciones.

Sin embargo, bastante demostrativo es el caso de lo que sucede en Argentina, en medio de una campaña electoral donde el principal activo del macrismo es desviar la atención con Venezuela, porque hay sectores de la progresía que, asediados por la derecha, se ven obligados a calificar a Maduro como un dictador, entre líneas, para ubicarse automáticamente en la cola de Trump, McMaster y el resto de personajes listos a quebrar a Venezuela en mil pedazos.

Sus argumentos, calcados a los de Eva Golinger, se resumen en que Venezuela se encuentra en una zona gris, donde ninguna de las partes respeta las reglas institucionales.

Lo que según ellos es responsabilidad de Nicolás Maduro por no permitir elecciones abiertas y libres, en un momento donde la estrategia contra el país es utilizar este pretexto para vaciar de contenido las instituciones.

Bajo el fin de transformar el Estado en una cáscara donde, al igual que Brasil y México, se permita la reconversión de la fuerza laboral de los venezolanos en trabajadores de maquila y sus recursos naturales en baratijas en el mercado mundial, violando todas las normas de la institucionalidad democrática que dicen defender.

Estos sectores progresistas, además, le exigen al chavismo que respete ser eliminado física, moral y simbólicamente con todos sus dirigentes presos.

Pero claro está que por una vía democrática de todo o nada, donde no se discuta el modelo de sociedad de fondo, en un contexto en el que el mismo Consejo Nacional Electoral ha abierto dos vías electorales para definir el conflicto y la parálisis institucional: las elecciones a la Asamblea Nacional Constituyente y las regionales del 10 diciembre de este año.

Así es que al chavismo se le critica ser audaz por buscar reinventar el mismo Estado que pretende destruirse desde fuera con anuencia de la oposición local.

Con una votación donde las postales son las de millones de personas yendo a sufragar amenazadas físicamente y secuestradas por sus propios vecinos, cuando no por los paramilitares colombianos de frontera, que pretenden iniciar un conflicto civil en ese área territorial, acorde a lo que dijera el jefe de la CIA, Mike Pompeo, sobre el trabajo con este país para una “transición democrática” en Venezuela.

Estos progresistas de clase media se refugian en sus mejores lugares cómodos, sus edificios con vistas panorámicas en grandes urbes, y desde ahí es que se suman al coro para decirle dictador a Maduro con estrambóticas explicaciones académicas para ni siquiera asumir su posición real.

Según ellos, Leopoldo López y Antonio Ledezma son, además, presos políticos y en ningún momento se detienen a observar cómo dirigentes opositores han aupado a grupos que queman personas vivas y quieren iniciar una guerra.

Porque, como decimos, el único culpable es Maduro y el chavismo, quienes se resisten a hacer una elección abierta como las regionales del 10 de diciembre, paradójicamente.

Esta crítica cómoda, para sentirse bien con uno mismo ante el pésimo momento regional, en realidad esconde un extravío político mucho más grande en esta matriz de pensamiento progresista, influenciada por institutos de la socialdemocracia europea.

Hablamos de la imposibilidad de comprender y actuar sobre la transformación completa de los Estados en la región para evitar su total desguace, una vez que estos buscan ser asimilados en el mercado global para volver a “crecer económicamente” con acuerdos de libre comercio.

Por lo que Venezuela es una hermosa etiqueta de autoconsolación, y el chavismo es todo aquello que estos sectores no pueden idear ni hacer en sus propias realidades concretas, en un momento en el que se han retirado de la militancia activa hacia empleos para producir ideas y opiniones para la maquinaria de sentido común dominante, de izquierda y de derecha, cuando sus propios países son entregados a grandes bancos y pierden cualquier tipo de mínima soberanía.

No es para menos esta crisis de pensamiento, de comprensión real del momento regional, en la que para ellos sólo importan los dirigentes, no los millones de chavistas asediados de muerte, porque es lo que explica que, caído Correa en Ecuador, no haya ningún gobierno progresista en el hemisferio que tenga cuadros altos de conducción que sean de clase media, ni tributen directamente a este pensamiento, por más que los tengan alrededor como consejeros.

Una verdadera crisis de ideas, de construcción de poder, que busca en fórmulas de márketing electoral como Podemos un sustituto a estrategias concretas, en un mundo donde el poder global actúa sobre la política local y nacional para torpedearle cualquier acción que resuelva los problemas reales de la gente a partir de rediscutir su lugar en el mundo.

Justamente lo que hoy le sucede al chavismo en Venezuela, en su asedio, es esto mismo, a partir de utilizar sus puntos débiles en la administración, y las incongruencias en discurso y acción para destruirlo como fuerza política, con aval ahora de parte del progresismo que habla más de Leopoldo López que de las amenazas de Donald Trump.

Sin embargo, el chavismo debería tomar nota de estas posiciones porque parte de sus errores, en lo enunciativo y la aproximación al problema venezolano, parten de esta misma matriz progresista que hoy no puede actuar sobre la realidad, y ha quedado totalmente carcomida por el avance de la historia.

Así lo muestran intelectuales, ideólogos y arribistas asesores de esta misma matriz, que viven de usar a Chávez como baratija, para generar influencia en un circuito cultural del chavismo, que si no se transforma ante la luz de estas posiciones, está solamente destinado a comer los recursos del Estado, sin generar las respuestas ni iniciativas para afrontar los embates contra Venezuela.

En ese sentido, la convocatoria a la ANC para reencausar el conflicto a la vía política es más propio del chavismo que las fantasías incumplibles de sectores, cuya única utopía actual es que sus empleados domésticos tengan seguro social para sentirse menos inseguros de sí mismos, como si fueran tutores de pobres por la vía positiva (eso que Diego Sequera llama secamente como la dictadura del bien).

Porque si a Venezuela la bloquean por ser una dictadura, ellos estarán lo suficientemente cómodos en sus edificios siguiendo las noticias por Twitter con un pote de helado en la mano y un Le Monde Diplomatique en la mesa para contrastar “fuentes”.

La cobardía tiene ese lugar común del que no se vuelve.

AUTOR: BRUNO SGARZINI (Periodista y analista argentino)

http://misionverdad.com/columnistas/el-extravio-politico-de-los-progresistas-que-llaman-dictador-a-maduro


Hace unos meses, la Mafia Mediática española informaba que decenas de encapuchados en Pamplona lanzaron piedras a los policías, atrincherados tras contenedores de basura volcados en mitad de la acera, quemaron cajeros… El PP y el resto de partidos emitieron sus respectivas condenas.

Podría ser la descripción de una escena de kale borroka de hace 20 años, pero ocurrió en Marzo de 2017 en el Casco Viejo, tras una manifestación a favor de la amnistía en favor de los presos políticos vascos.

Los incidentes se saldaron con cuatro detenidos, uno de los cuales era menor de edad y quedó bajo la custodia de sus responsables legales.

Los otros tres arrestados pasaron a disposición judicial acusados de desórdenes, atentado a la autoridad y daños, según comunicaron fuentes de la Delegación del Gobierno en Navarra.

Según la Policía Nacional, forman parte del grupo de abertzales radicales que arrojaron piedras, botellas y otros objetos contra los agentes, reventaron un cajero, y dañaron comercios y contenedores de basura y vidrio.

Todos los partidos expresaron en un comunicado su “condena rotunda” por lo sucedido y su “tolerancia cero ante quienes pretendan utilizar Navarra, sus pueblos y sus ciudades como escenario de confrontación violenta”.

El Ejecutivo foral asegura además su “decidida voluntad de seguir trabajando” por “una cultura de paz, respeto y convivencia”, por lo que “pondrá todos los medios a su alcance para impedir” que actos como los registrados en el Casco Viejo se vuelvan a repetir.

Tras manifestar su “solidaridad y apoyo a quienes han resultado afectados”, el Gobierno subraya también que los actos violentos “no tienen cabida en una sociedad democrática”, por lo que aboga por “avanzar en la construcción de una sociedad donde nadie crea estar legitimado para recurrir a la violencia a la hora de defender sus ideas”.

Sin embargo, incidentes muchos más graves, sucedidos desde hace años en Venezuela, merecen el aplauso de quienes condenan a los radicales vascos.

Curiosa actitud, cuando hechos mucho más reprobables, con centenares de muertos y destrozos, causados por la ultraderecha venezolana, merecen la comprensión y el respeto hacia los agresores.

La hipocresía ante tales sucesos muestra el verdadero talante del PP y la práctica totalidad de la Secta Mediátia española, haciendo pasar por víctimas a los criminales y por verdugos a quienes han sido quemados vivos y asesinados a balazos o por cócteles Molotov.

El colmo de tal descaro lo corrobora hoy la ONU, cuyo Consejo de DDHH, sin aportar la menor evidencia, sin pruebas contundentes, excepto las declaraciones de personas detenidas por sus acciones criminales en las guarimbas, acusan a la Policia Bolivariana de practicar detenciones arbitrarias y torturar a arrestados.

Una mONUmental mentira que se hace realidad no en Venezuela, sino en España, donde el PP sigue negando las evidencias que se acumulan en juzgados de Argentina o Italia, en la ONU, en la UE y en el Tribunal de Estrasburgo.

Recordemos que hace unos meses la Corte Penal Internacional (CPI) desmintió supuestas torturas sufridas por los hermanos Alejandro y José Sánchez, dos dirigentes del partido Primero Justicia, detenidos el pasado jueves 13 de abril. Una denuncia que había hecho el presidente del Parlamento venezolano Julio Borges.

La Fiscalía del Tribunal Internacional también negó que el 13 septiembre de 2016, Lilian Tintori, esposa del  opositor Lepoldo López, haya presentado una denuncia en La Haya contra el presidente venezolano, Nicolás Maduro.

El único país latinoamericano que actualmente se encuentra bajo un examen preliminar es Colombia debido a los “falsos positivos”, unas ejecuciones extrajudiciales en las que miles de civiles fueron asesinados por militares para hacerlos pasar por guerrilleros muertos en combate, a fin de obtener beneficios.

NO ES VENEZUELA DONDE SE TORTURA, SINO EN ESPAÑA

A %d blogueros les gusta esto: